La muerte de Noelia González, la estudiante de 22 años asesinada a puñaladas el miércoles en su casa de Villa Domínico, tuvo un resultado tan trágico como esperado. Su ex novio confesó a última hora del jueves haberla matado por celos.
El homicidio ocurrió el miércoles en la casa de Otero 258, de esa localidad del partido bonaerense de Avellaneda, donde la víctima vivía con sus padres, ausentes en el momento del ataque.
Allí, Noelia fue encontrada gravemente herida por su novio, Ezequiel Adrián Jamarano, de 24 años, quien llegó al lugar a las 17.30, y la llevó a la Clínica Modelo de Quilmes, donde la chica falleció.
Los investigadores centraron su atención en el entorno de la víctima porque verificaron que la propia joven había permitido el ingreso de su victimario a la vivienda, y nadie se había llevado dinero ni valores de la casa.
Según declararon los familiares, la estudiante era muy cuidadosa en cuanto a su seguridad y no le hubiera abierto la puerta de casa a un desconocido.
Los forenses constataron que Noelia presentaba siete puñaladas: dos en el cuello, dos en la zona lumbar, una en un codo, otra en un brazo y la restante en el tórax. En la vivienda había signos de lucha, especialmente en el living, donde había sangre esparcida y muchos objetos tirados.
El novio, quien hizo la denuncia, pasó la noche en la seccional de Villa Dominico de la Policía Bonaerense, donde declaró como testigo por ser la última persona que la vio con vida, aunque no libre de sospechas.
Noelia estudiaba de la Universidad Católica Argentina y enseñaba Literatura en el Centro Educativo Loreto, de Sarandí.
Sus restos son inhumados esta mañana en el cementerio municipal del partido de Avellaneda. Sus familiares, amigos y vecinos participaron desde ayer del velatorio, el cual se llevó a cabo en una sala ubicada en la avenida Mitre 3488 de Avellaneda.
Fuente: Télam
08 de octubre de 2010