En 2009, la validez de la medalla de Oro lograda por la corredora sudafricana Caster Semenya en los 800 metros llanos del Mundial de Atletismo de Berlín, estuvo en tela de juicio por un exceso de testosterona que llamó la atención de los entes organizadores y de las otras competidoras.
Si bien tiene testículos internos en lugar de ovarios, finalmente, después de muchos estudios, dejaron que Semenya siga compitiendo en el máximo nivel y no le quitaron su medalla dorada.
Una resolución menos cautelosa y mucho más reaccionaria ante una situación similar fue la del público del concurso de belleza Miss Italia. Una competidora fue eliminada del certamen luego de ser acusada (por una periodista que no ofreció fundamento alguno) de "transexual", condición negada por la propia muchacha.
Alessia Mancini es una joven como cualquier otra. Tiene 24 años, mide 1.84 metros y tiene una espalda ancha. La periodista Selvaggia Lucarelli fue quien escribió en su blog que entre las 60 aspirantes al título habría una transexual.
Conciente de la polémica que se generó en torno a su imagen, Mancini lloró ante las cámaras. "¡Es una cosa muy fea! Han dicho que soy un trans… No es nada malo y todo el respeto para ellos, pero no lo soy. Existen personas malas y envidiosas. Es una maldad que psicológicamente te puede destruir y no lo tolero", dijo Mancini, representante de la región Lazio. Como agravante vale destacar que la mencionada región se destaca por tener mucha inclinación de extrema derecha, la cual no ve con buenos ojos este tipo de transformaciones.
Por su parte, la organizadora del certamen de belleza italiano, Patrizia Mirigliani, apoyó a la ex candidata: "No nos consta que alguna participante haya cambiado de sexo. Si lo llegáramos a saber, sería expulsada". Las reglas del certamen dicen explícitamente que sólo las mujeres de nacimiento pueden participar.
Fuente: Infobae
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