El fin de noviembre marca también el cierre del ciclo lectivo para la mayoría de las escuelas del país. Pero para los estudiantes del último año de secundaria, la fecha tiene un condimento especial: es el fin definitivo de su tránsito por el colegio.
Ese sentimiento viene expresándose cada año en el denominado “último último día”. Sin embargo, lo que tenía que ser una fiesta se convirtió en descontrol, violencia y caos.
La policía reportó numerosos hechos en distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires, aconteciendo los más graves en Tigre, San Justo y Florencia Varela.
En Florencio Varela la escena fue de total descontrol, con corridas y enfrentamientos protagonizados por distintos grupos de jóvenes, muchos de ellos bajo los efectos del alcohol. Las peleas fueron el común denominador, obligando a la intervención de las fuerzas de seguridad.
La situación más tensa se vivió en San Justo, donde la magnitud de los enfrentamientos obligó a la Policía a actuar de manera contundente. Las imágenes tomadas por un testigo parecen sacadas de diciembre del 2001: fogatas en la calle, piedrazos y los efectivos motorizados conteniendo a la muchedumbre.
Incluso, se reportó el uso de gases lacrimógenos por parte de la fuerza pública para poder despejar la zona y disolver los choques. El saldo fue de varios jóvenes heridos producto de los incidentes.