Los controles se realizaron durante la madrugada de los días 15 y 29 de marzo. En el segundo episodio, los agentes advirtieron que el conductor presentaba un fuerte aliento etílico y un comportamiento errático.
Al verificar la documentación, constataron que días antes había cometido una infracción de la misma gravedad. Los test de alcoholemia arrojaron resultados alarmantes: 2,49 y 2,81 g/l.
La Licencia Nacional de Conducir fue retenida y la Justicia podrá inhabilitarlo por hasta 400 días, más una multa de 5 millones de pesos.
Conducir bajo los efectos del alcohol disminuye los reflejos, afecta la percepción del riesgo y la capacidad de reacción, lo que incrementa significativamente las probabilidades de provocar un siniestro vial con consecuencias graves o fatales.
La ANSV realiza controles diarios en todo el país para sacar de circulación a quienes ponen en riesgo la vida de los demás: al volante, la irresponsabilidad mata.