En el Gran Buenos Aires, donde se concentra el mayor volumen de población y actividad del país, el desempleo trepó al 9,5% en el último tramo de 2025 y se ubicó muy por encima del promedio nacional.
El dato refleja un deterioro del mercado laboral en el corazón del conurbano, donde la caída del empleo formal y el aumento de personas que salen a buscar trabajo empiezan a tensar la dinámica social.
La tasa de desocupación subió durante el cuarto trimestre de 2025, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La proporción de personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente llegó al 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior.
En los tres meses del año pasado, la oferta laboral (22,72 millones) aumentó en 69.300 personas respecto del tercero, el empleo total (21,08 millones) se contrajo en 142.600 y el desempleo aumentó en 211.900 trabajadores, alcanzando a 1,64 millones de personas.
En comparación con el cuarto trimestre de 2024, la oferta laboral creció en 138.200 personas, el empleo bajó en 107.600 y el desempleo se acrecentó en 245.700 trabajadores, según la extrapolación al total país de 47,7 millones de habitantes de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos.
Las tasas de actividad y de empleo se mantuvieron estables en el período analizado. La tasa de actividad, que mide la población económicamente activa sobre el total de la población, alcanzó el 48,6%, mientras que la tasa de empleo, que considera la cantidad de personas ocupadas, se ubicó en 45 por ciento, lo que implica un retroceso de 0,4 puntos porcentuales respecto al trimestre previo y de 0,7 en relación con el mismo período del año anterior.
El mayor riesgo del programa económico de Milei:
El economista Ricardo Arriazu, uno de los más escuchados por el Gobierno, sostuvo que el desempleo en el Gran Buenos Aires representa el principal riesgo político para la estrategia oficial, debido a que la transformación productiva genera una destrucción de empleo más acelerada que la creación de nuevos puestos.
Durante su presentación en una conferencia organizada por una financiera, Arriazu remarcó que la transición económica afecta especialmente a los sectores y regiones donde se concentra la mayor parte de la mano de obra.
El especialista explicó durante una disertación, que el proceso de cambio actual produce “más destrucción de empleo que creación” y precisó que la mayor parte de este fenómeno ocurre en el conurbano bonaerense.
“La destrucción es más rápida que la creación”, afirmó Arriazu, enfatizando la paradoja central del modelo que impulsa el Gobierno nacional. De acuerdo con el economista, los sectores que muestran crecimiento, como la energía, la minería y el agro, requieren gran cantidad de divisas, pero absorben poca mano de obra. Por el contrario, los que emplean a la mayoría de los trabajadores—industria, construcción y comercio—atraviesan un retroceso y mantienen su epicentro en el Gran Buenos Aires.
“El desafío es la elección en el Gran Buenos Aires el próximo año”, sentenció, recalcando la magnitud del reto que enfrenta el oficialismo.