En un control vial dinámico, flexible y sorpresivo, los efectivos del Escuadrón 16 llevaron a cabo un procedimiento en la localidad formoseña de Clorinda en una zona de la ribera que opera como límite fronterizo internacional con la República del Paraguay.
Durante el operativo, los gendarmes realizaron el levantamiento y destrucción de ocho puentes y pasarelas construidas con palets que funcionaban como pasos clandestinos.
Según denuncias anónimas de vecinos, de forma constante pasaban personas y mercadería. Investigaciones preliminares apuntan a que eran usados principalmente por células narcos que cruzaban droga de un lugar a otro.
Los gendarmes utilizaron hachas y picos para destruir los caminos que habían sido emplazados en una zona poco caudalosa del Pilcomayo en la que había crecido una gran cantidad de vegetación.