Cómo cada miércoles, Gabriel Rolón llegó a “Perros de la calle” y dejó varias definiciones a partir de las consultas y preguntas que traen las oyentes. Uno de los tópicos más recurrentes de la columna son las distintas problemáticas que aparecen en torno a la pareja.
“Una cosa es seguir a alguien que patológicamente te pide que dejes todo lo que no tiene que ver con él o con ella porque todo lo pone inseguro”, apuntó en contraste a situaciones donde se ceden de forma sana algo en relación al otro.
“A un celoso no hay que hacerle caso nunca”, sentenció. “El celoso te dice ´que cortito ese vestido´, vas y te pones uno más corto. Angustiate flaco y andá al psicólogo”, agregó. “Hago una diferencia con situaciones que pueden generar justificadas inseguridades para quién no conoce la historia”, matizó.
A su vez, Rolón habló sobre el duelo en relación a proyectos o a lo laboral. "En algunos momentos podemos darnos cuenta de que ya no somos parte de algo de lo que fuimos parte. Está bien esta pregunta: ¿me interesa seguir siendo parte?”, planteó.
“Pero agarrarse con uñas y dientes de lo que uno fue es peligroso", clarificó luego. “¿Por temor a perder que? Siempre viene gente nueva, un programa nuevo. Jugá”, concluyó.
Por último, el psicólogo, citando a Albert Camus, recuperó la historia de Sísifo, condenado a subir una roca hasta un monte, hacerla caer y volverla a subir. "La vida es todo el tiempo empujar rocas que se van a caer", aseguró y recordó que en una de sus obras, el escritor francés imaginaba que una de las veces, Sísifo sonreía.
“Estamos invitados a disfrutar una vida que es absurda”, planteó. "Desde el punto de vista universal, el desafío es darle un sentido desde lo personal", concluyó.