¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

La increíble historia de Guillermo Francella y Woody Allen en Nueva York

El actor confesó su mayor dificultad personal, el idioma inglés, que lo llevó a una insólita estrategia para hablar con el director estadounidense.  El argentino consiguió transmitirle a su ídolo que era un "sueño" poder saludarlo.
 

Por Redacción

Viernes, 27 de marzo de 2026 a las 07:07

Guillermo Francella contó su mayor defecto en una charla que reveló su costado personal del actor. El relato incluyó una experiencia vivida en Nueva York que marcó un momento inolvidable y mostró cómo enfrentó una situación inesperada. La confesión se convirtió en uno de los momentos más recordados de la conversación.

El artista recordó que durante un viaje a Estados Unidos se cruzó con Woody Allen en un restaurante de la Quinta Avenida. “Sí, fue verdad. Yo estaba en un restaurante con mi hermano comiendo. Lo tenía al lado a Sir Ferguson, del Manchester United, y a un metro a Woody Allen. Casi se me para el corazón”, relató.

Durante la charla, Francella explicó que se quedó observando al director con admiración y que deseaba acercarse a hablarle, pero se encontró con una dificultad que lo acompañó toda su vida. En ese momento, confesó que su mayor defecto es no poder comunicarse con fluidez en inglés.

“Quería charlar con él; seguramente ustedes saben inglés; a mí me cuesta tanto. Un odio me da, yo no puedo. Si yo supiera inglés, yo me conozco, soy un fresco, yo me acerco y me pongo a hablar”, comentó. Además, el artista explicó que la falta de práctica y una enseñanza inicial poco clara lo llevaron a tener problemas para armar frases rápidas.

El humorista comentó que decidió mandarle un mensaje a Yoyi Francella, su hija, para que le armara la frase con fonética para poder hablar con Allen. Con la frase preparada, se acercó al director antes de que se retirara del lugar para compartir un momento.

“Ya teniendo la frase, me acerco antes de que se vaya y le digo ‘sir’ y no me escuchaba. Vuelvo a hablarlo y se da vuelta y me dice ‘Hi’. Yo reaccioné y le digo, cómo te va y le agarré la mano”, relató. Incluso ante la prisa de la esposa de Allen, el actor argentino consiguió transmitirle a su ídolo que era un "sueño" poder saludarlo.

Proyectos que le costó hacer:

En otro tramo de la nota, el actor contó uno de sus trabajos más complejos: “No es que no lo encontraba sino que no comulgaba con el mundo execrable era ‘El Clan’. Una película muy dura, pero no me costaba. Yo conocía la historia, vivía en San Isidro y fue muy dura, pero hay películas que tienen un plus y no fue un rodaje de los sencillos, de los divertidos, pero fue hermoso”.

En este marco, contó cómo vive la propia exigencia al momento de trabajar y la reacción al ganar algún premio o éxito: “Me encantaría tener eso de relajarme, vivir las cosas de otro modo, que me vuelva a doler la panza unos segundos antes de empezar algo está bueno. Yo estoy previo a entrar y hay un temblor en las manos pero después arranco y voy al frente”.

Las risas en las películas:

Ante la consulta del entrevistador, Guillermo confesó que es de reírse viendo películas cuando realmente le da gracia la interpretación: “Soy de reírme solo. Soy de carcajear”.

También reaccionó a una icónica escena dentro de la serie “El Encargado” que protagoniza con el “Puma” Goiti y contó la importancia de la concentración dentro de los momentos de humor.

Tiene “aura”:

Por otro lado, definió lo que para él es el término utilizado por los más jóvenes hoy en día, “aura”: “Es como ángel, como carisma, como una magia, se tiene o no se tiene. Muchas veces uno pregunta si el ángel o el aura es innata o adquirida y me da la impresión de que es innata”.

PUBLICIDAD