Todo comenzó alrededor de las 16:00 horas, cuando la mujer se encontraba junto a sus amigos y sus hijos en la playa. En ese momento se hizo presente su ex marido. Aunque ella intentó ser amable, este le respondió en tono violento que no le dirigiera la palabra y que no le hablara si quería “terminar bien la tarde”.
La discusión continuó luego por vía telefónica cuando la víctima volvió a su departamento. Allí, cansada de las agresiones, ella aseguró que lo iría a denunciar. Al intentar salir fue interceptada por Fernández quién le pidió que no lo denuncie ni “le haga quilombo”
El denunciado comienza a comportarse de manera violenta dentro del domicilio, sacando una cartera con la que empieza a golpear distintos objetos. Luego le arrancó un palo de escoba de la mano y empezó a pegarse a sí mismo. Luego la tomó del cuello y la arrojó al piso continuando la golpiza.
Al retirarse del domicilio, se golpeó con el filo de la puerta, provocándose un corte en la ceja. Luego, ya en la comisaría, simuló ser la verdadera víctima de la agresión. En ese momento se hace presente su hijo quien exhibe un video que acredita la versión de la denunciante.
El agresor, que fue detenido e imputado por lesiones, tenía un trato previo en el que debía recibir asistencia psicológica. Ahora, en el marco de una causa por violencia de género, tiene prohibido cualquier acercamiento o contacto.