El partido había terminado, ya era la hora de almorzar y tenía que volver a su casa. Un nene de 12 años agarró la bicicleta y pegó la vuelta, contento porque había metido un gol.
Sin embargo, lo que parecía una jornada inolvidable de verano, se convirtió en una pesadilla. A la altura de Las Dalias y Arata, en la localidad de Agustín Ferrari, fue interceptado por dos motochorros.
El acompañante se bajó y lo encerró contra un portón para sacarle la bici y luego se subió a la moto. Mientras la acomodaba, una vecina valiente que observó la escena, salió a enfrentarlos a los gritos para evitar que le roben también la mochila.
“¡Ey que hacen, pedazo de ratas, es un nene!”, les gritó. Los delincuentes se fugaron y luego ella acompañó al menor hasta su casa por seguridad.