Cuántas veces nos despertamos con dolores tremendos en el cuello, los hombros o la espalda. Es que elegir correctamente nuestra postura al dormir no sólo previene esos dolores corporales sino que además puede disminuir e incluso eliminar los que se convirtieron en crónicos. En general, todas las articulaciones del cuerpo pueden desencadenar dolor si usamos malas posturas durante la noche. Pero son el cuello, la espalda y los hombros las zonas más propensas.
Antes de ir a la postura propiamente tal, es necesario revisar el colchón y las almohadas. Aunque parezca al revés, debe ser más duro que blando para alinear correctamente nuestra columna vertebral. La elección de la almohada resulta más difícil ya que depende mucho de la persona. Hay quienes deben usar una más alta y otros que sencillamente no usan.
Según los especialistas, lo ideal es dormir de lado o como se dice técnicamente en decúbito lateral. Mejor aún con una almohada entre las rodillas. Esta postura alinea correctamente nuestra columna y evita sobrecargas. La almohada entre las piernas ayuda a alinear mejor las caderas. Hay que evitar dormir boca abajo ya que el cuello permanece rotado todo el tiempo. Esta rotación mantenida sobrecarga las estructuras y por otro lado, pierde totalmente el equilibrio de nuestra columna. Eventualmente podríamos dormir boca arriba, pero tenemos que preocuparnos de poner una almohada o similar bajo las rodillas. De no hacerlo aumentamos la carga lumbar, sobre todo en aquellos que tienen hiperlordosis (aumento de la curvatura lumbar).
15 de septiembre de 2012