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Andrada se volvió loco y le pegó una salvaje trompada a un rival: podrían suspenderlo por 12 partidos

El arquero argentino vio la roja en un encuentro entre el Zaragoza y el Huesca y golpeó a Jorge Pulido. “Estoy muy arrepentido”, dijo.
 

Por Redacción

Lunes, 27 de abril de 2026 a las 07:58

Esteban Andrada, ex-arquero de Boca y Lanús, está en boca de todo el mundo aunque no por sus reflejos o su capacidad bajo los tres palos, sino por un inexplicable ataque de furia que tuvo jugando en la B de España.

La jugada que cambió el partido, y probablemente el futuro inmediato de Andrada, ocurrió en el tiempo de descuento. Cuando el árbitro se disponía a revisar una acción polémica en el VAR, el arquero del Zaragoza se acercó al centro del campo para protestar por una caída doble de jugadores locales en el área. De pronto, Andrada empujó de manera sorpresiva a Jorge Pulido, capitán del Huesca, lo que derivó en la segunda tarjeta amarilla y, por tanto, la expulsión. 

Tras ver la roja, regresó de inmediato hacia Pulido y le propinó un puñetazo directo al rostro, que dejó al jugador en el césped con el ojo morado. La reacción del argentino desató una batalla campal en el terreno de juego, con jugadores y miembros de ambos cuerpos técnicos interviniendo para separar a los protagonistas y evitar que la situación escalara aún más.

El reglamento disciplinario español establece que, en casos como este, el futbolista se expone a una sanción de entre cuatro y doce partidos de suspensión, siempre que la acción no haya provocado una lesión grave en el adversario. 

Sin embargo, este castigo podría dejar fuera de las canchas al arquero argentino hasta después del Mundial, justo cuando el Zaragoza necesita sumar puntos para evitar el descenso a la Tercera División de España.

El descargo

En medio de una fuerte oleada de críticas, de las contundentes declaraciones de su técnico David Navarro y del comunicado del conjunto aragonés, Andrada salió a dar la cara: “Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y menos para un profesional como lo soy”.

El ex Boca remarcó que no es una persona violencia, sino alguien que se dejó llevar por la calentura del momento: "A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión, la he tocado afuera del área con la mano. Se puede ver en mi trayectoria que fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”.

A su vez, le envió un mensaje al jugador del Huesca agredido: "También quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido porque somos colegas y sinceramente fue un acto mío que me desconecté en ese momento”.

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