En una columna de opinión publicada por el diario La Nación, Posse lanza duras críticas contra el Gobierno, la oposición y la Justicia "garantista" por "el ventarrón de criminalidad que no cesa".
Según Posse, el Gobierno "demolió el básico esquema constitucional de orden público y de ejercicio de la fuerza exclusiva del Estado para cumplir con la misión esencial de reprimir". El funcionario porteño explica que la palabra "reprimir" está lejos de tener una connotación negativa, ya que es una obligación del Estado en cuanto "contención en acto de delito inminente".
Sin embargo, las críticas no son sólo para el oficialismo, ya que Posse apunta contra los dirigentes de la oposición por "hablar a media lengua, escamoteando el tema, rehuyendo la batalla central".
"Mientras ellos quedan bien con la sociología indiscutible y omiten hablar de armas y medios de acción inmediato, todos los días nos revuelve y convulsiona la noticia del comerciante, padre, estudiante, baleado a mansalva por el asesino-joven (no el niño-asesino, porque cuando se asesina disparando sobre alguien indefenso, a los 14 ó 16 años, no hay niño que valga, la entidad "asesino" prevalece sobre la edad biológica)", puntualiza sobre la actitud de los políticos del arco opositor.
También culpa al oficialismo y a la oposición por "no estar a la altura de la batalla que exige el orden público en un país crispado y conflictivo, donde nunca existió una cultura de respeto ciudadano". En ese sentido, dice que el "piqueterismo politizado se derrama por las calles con su perfil agresivo".
Posse también carga contras los jueces "garantistas" que terminan "pagando su lujo humanista con los cadáveres humanísimos de muchos ciudadanos honestos".
El novelista y ex embajador respalda a la Policía, que "sale a la calle mal equipada" y "no tiene armamento ni convicción de ser el brazo armado del Estado". Cita el caso del efectivo del grupo Halcón, muerto tras recibir un balazo en el rostro por parte de un delincuente, lo que considera "apenas un ejemplo de esa inhibición previa que le impide actuar como toda policía en su tarea normal y ancestral".
Por otro lado, Posse se muestra en contra de "seguir castigando al Ejército por hechos de hace cuatro décadas", lo que conduce a la "indefensión nacional". Asegura que "mucho jóvenes que no vivieron los hechos recibieron una versión torcida" y expresa su repudio a "indemnizar en forma subrepticia a quienes participaron de un alzamiento en contra del orden democrático".
Para finalizar, Posse recuerda que la democracia "implica un riguroso orden interno", ya que "sin orden como primer valor, el régimen democrático naufraga inexorablemente".
Infobae.com
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