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“Se viene una generación tonta”: la reflexión de Gastón Portal sobre el impacto de la tecnología en la sociedad actual

El productor analizó los desafíos del mundo audiovisual en la época de Inteligencia Artificial. Además, habló sobre sus inicios laborales, el vínculo con su padre y la actualidad de la industria cultural: “Es el peor momento desde la dictadura”.
 

Por Redacción

Miércoles, 15 de abril de 2026 a las 08:57

El guionista, escritor, director y productor, Gastón Portal, recordó cómo su vínculo con los medios y la industria del entretenimiento nació con el trabajo y la figura de su padre, Raúl Portal. Repasó sus primeros pasos profesionales analizó la influencia de la tecnología en la sociedad de hoy: “La artesanía muere con la Inteligencia Artificial”.

En el marco de una entrevista, argumentó que esta es la primera generación que será menos inteligente que la anterior debido a la falta de estímulo cerebral causado por las pantallas y las redes.

“La primera generación que va a ser menos inteligente que la anterior en el mundo. Arruinamos a los de abajo, porque no tienen la necesidad de mejorar, están en otra y por lo mal que les hizo las pantallas y las redes a los chicos”, explicó.

Y agregó: “No activan, no hacen funcionar el cerebro como lo hacían funcionar las otras generaciones. La humanidad tuvo un leve crecimiento en promedio”.

“Yo no tuve celular hasta los 40 y pico, ahora laburo con eso, no dejo igual de tratar de pensar en lo que está pasando. No uso Inteligencia Artificial, no sé si por una cuestión de principios peor me estoy negando. Escribir tiene algo de artesano, el artesano muere con la Inteligencia Artificial. La perfección pasa a ser el valor original de las cosas”, analizó.

La actualidad de la industria cultural:

El productor analizó el presente de la cultura y la industria audiovisual argentina, dejando una visión crítica sobre el contexto actual y los desafíos que enfrenta el sector. Situó el momento en perspectiva histórica y no dudó en señalar que “desde la dictadura es el peor momento para lo audiovisual o para lo artístico de la historia argentina”.

“No quieren que se vea el cine porque consideran que ese cine no tiene que ver con la ideología que quieren”, sostuvo, marcando una diferencia con épocas anteriores en las que, incluso bajo condiciones restrictivas, existía un interés –aunque fuera sesgado– por la producción cultural.

El director defendió los mecanismos de financiamiento tradicionales de la industria audiovisual, como el cobro de porcentajes a las plataformas o a las entradas de cine, y recordó que esos sistemas de apoyo existen en la mayoría de los países, incluso en Estados Unidos: “Que Netflix tenga que pagar un porcentaje para que la industria cinematográfica argentina funcione me parece perfecto. Que el que va al cine tenga un porcentaje para que la industria funcione es en todo el mundo así, incluso en Estados Unidos”, argumentó.

El productor y escritor también se detuvo en el fenómeno del streaming y la democratización de la producción de contenidos, reconociendo que si bien hoy existe una mayor posibilidad de acceso y de mostrar trabajos propios, aún no se consolidó un lenguaje propio para las plataformas digitales: “Estamos en un proceso y ahí van a despuntar los que mejor lo hagan. Hay menos exigencia, pero también está la parte positiva en que hay muchísima gente que tiene acceso y que antes no tenía”.

Sus inicios laborales y el vínculo con su padre:

Portal relató que su ingreso al mundo de la comunicación se dio desde muy chico, siempre junto a Raúl primero en la radio y luego en la televisión. “Empecé acompañando a mi viejo en la radio. A los 15 años le hacía compaginaciones de audio. En ese momento era con casetes”, rememoró. Ese trabajo artesanal de edición y mezcla, que más tarde desembocaría en segmentos como PNP, fue el semillero desde donde Gastón aprendió el oficio, muchas veces en vivo y con la complicidad total de su padre: “Le pasaba todo al operador mientras mi viejo estaba al aire”.

La relación entre ambos no solo se dio en el plano técnico, sino también en la transmisión de valores y actitudes. Portal destacó que, aunque Raúl no lo hiciera de manera deliberada, terminó inculcándole la curiosidad como motor creativo. “El primero es la curiosidad y es algo que trato de pasarle a mis hijos. Cuando tenés curiosidad estás como abierto a un mundo que mucha gente ni lo ve”, analizó. También valoró la pasión temprana por el trabajo: “En el verano mis amigos se iban a Pinamar, y yo me pasaba todo el día en una radio y ni siquiera con él, haciendo producción. Tenía 16 años y era feliz de la vida”.

En su anecdotario familiar y profesional, Gastón recordó momentos de humor y espontaneidad en los programas que compartió con Raúl, como Los Juegos del Terror, donde la irreverencia y la originalidad eran moneda corriente. “La tele no era cualquier cosa, pero valía hacer cualquier cosa porque se valoraba la originalidad. Entonces, lo que tiraras, entraba”, explicó sobre aquella época de creatividad desenfrenada.

Ese aprendizaje inicial, marcado por la cercanía y la confianza de su padre, fue el cimiento de una carrera que después se extendió a la literatura, el guion y la dirección en cine y televisión. Portal reconoció el valor de haber crecido en un entorno donde la experimentación era bienvenida, y donde, más allá de la herencia de un apellido, el oficio se forjaba día a día, entre la curiosidad, el juego y la pasión por contar historias.

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