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“Ni siquiera somos capaces de sentarnos en el mismo banco de la Iglesia”: García Cuerva en la incómoda misa en homenaje a Francisco

Las palabras del Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires se dieron en el marco de la ceremonia que tuvo lugar en Luján. La misma contó con la presencia del oficialismo y del peronismo. Victoria Villarruel se bajó a último momento porque “estaba lo peor de la casta política” y Kicillof y Adorni no se saludaron. 
 

Por Redacción

Miércoles, 22 de abril de 2026 a las 07:35

En la misa organizada por la Conferencia Episcopal en Luján, la Iglesia Católica rindió homenaje al Papa Francisco al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento.

Entre los invitados a la ceremonia realizada en la Basílica de Luján estuvo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y gran parte de los ministro. También el gobernador Axel Kicillof.

Se notó la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, condicionada entre otras cosas, por la posibilidad de compartir una foto con Adorni, quien es investigado por sus viajes al exterior y las propiedades que le adjudican a partir de una investigación que se inició por una denuncia de la diputada Marcela Pagano.

“Más que nunca la Argentina necesita de esa cultura del encuentro que tanto nos habló el Papa. A ver cuándo la vamos a cortar con mirarnos como enemigos. Ni siquiera somos capaces de sentarnos en el mismo banco de una iglesia”, afirmó el Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en el homenaje a Francisco a un año de su muerte.

“Desgraciadamente eso está pasando en nuestra Argentina de hoy. Y tenemos que aprender, los que de alguna manera somos clase dirigente y tenemos una responsabilidad institucional con nuestro pueblo, que el otro no es nuestro enemigo”, remarcó.

“Cuando venía para acá, vi un video en el que solo nos saludamos entre amigos, con los que son del mismo partido. Así no salimos más, hermano. Hay que saludar al distinto. Nos tenemos que dar la paz con el otro”, enfatizó García Cuerva.

La ceremonia fue encabezada por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, quien durante su mensaje hizo referencia a "las urgencias actuales". "Francisco nos propuso asumir los desafíos pastorales que conllevan, en particular, la situación de los excluidos y descartados, así como el protagonismo de los movimientos sociales como articuladores de la solidaridad profética de los pobres", remarcó.

“Estaba lo peor de la casta política”:

A pesar de que la Conferencia Episcopal Argentina había reservado un lugar de privilegio para la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel decidió, a último minuto, no asistir al homenaje oficial por el Papa Francisco.

Villarruel optó por un perfil más bajo y se trasladó a la Basílica María Auxiliadora, en el barrio porteño de Almagro, templo histórico donde fue bautizado Jorge Bergoglio.

“Me pareció que la misa en la basílica de Luján se había politizado. Cuando la política se mete en el recuerdo de personas importantes como es el Papa, prefiero estar entre la gente”, dijo.

“Es solo el día del papa Francisco. Quiero recordar y reconocer a esta figura tan importante para los argentinos. Me pareció que en la ceremonia de Luján estaba lo peor de la casta política. Soy coherente con mis creencias y quiero estar entre mis compatriotas”, sentenció ante la prensa.

Los asistentes y las ausencias:

Ante la ausencia del presidente Javier Milei, que este martes cumplió con el último día de su visita a Israel y mantiene desde hace tiempo una relación difícil con la Iglesia, el jefe de Gabinete fue el encargado de encabezar la delegación del Gobierno, que también integraron los ministros Diego Santilli (Interior), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Alejandra Monteoliva (Seguridad).

Entre los invitados también se vio al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien responde a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y estuvo junto al cordobés Gabriel Bornoroni, titular del bloque libertario de la Cámara baja. Además participó Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado.

Aunque entre las grandes ausencias no solo se notó la de Villarruel sino también de la ministra de Desarrollo Humano, Sandra Pettovello, y de la jefa del oficialismo el Senado, Patricia Bullrich.

Además de la tropa libertaria al homenaje también asistió el gobernador Kicillof, que en diálogo con la prensa expresó que a Francisco "no solo hay que recordarlo en fotos, sino en sus enseñanzas. El gobernador llegó escoltado por los intendentes Federico Otermin (Lomas de Zamora) y Mariel Fernández (Moreno) y se ubicaron en la primera fila.

En el interior de la Basílica lo esperaba el senador Eduardo Wado de Pedro, quien tiene línea directa con Cristina Kirchner, y el intendente de Luján, Leonardo Boto, quien se sentó entre el senador y el gobernador.

En la comitiva bonaerense también estuvieron el ministro de Trabajo, Walter Correa, y la Secretaria de Cultura, Florencia Saintout.

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