Un domo de seguridad registró la realidad cotidiana de muchos vecinos de Lomas de Zamora: no pueden ir ni a la esquina sin ser atacados por delincuentes.
La secuencia comenzó con un padre que junto a su hijo salieron a comprar una gaseosa a un kiosco cercano. A dos cuadras de haber salido de la casa, escucharon un ruido: eran dos delincuentes a bordo de una moto.
El acompañante se bajó pistola en mano. Las víctimas comenzaron a correr hacia atrás, pero al ver que serían alcanzados, el papá se tiró encima de su hijo para protegerlo de un posible disparo.
Los delincuentes le sacaron la plata y el celular desde el piso y luego se fueron, dejando en shock a la familia.
“Nos están volviendo locos los motochorros”, aseguraron los vecinos de Temperley. Denuncian que los ataques suceden de día y de noche.