Máximo Kirchner cumplió una semana de internación, luego de haber sido operado por una artritis séptica en su rodilla derecha el lunes pasado. De ahora en adelante el hijo de la Presidenta seguirá el tratamiento durante una semana más con antibióticos y se irá a la quinta de Olivos con un catéter. Tiene dos puntos en la rodilla hechos en una microinsición, aunque apenas son perceptibles.
En la clínica no hubo un gran despliegue de seguridad, sólo dos custodios en la puerta de la habitación y otro más en la entrada del sanatorio. Pero a diferencia de la internación de Cristina Kirchner, cuando una puerta de blindex aislaba el ala del piso que ocupó ella, en los cuartos contiguos al de Máximo no se restringió el ingreso.
Al irse, Cristina Kirchner dejó a cargo del cuidado de su hijo al jefe de la Unidad Médica Presidencial, Luis Buonomo, y a su segundo, Marcelo Ballesteros. Ambos siempre van en el Tango 01 con la Presidente, pero esta vez no viajaron con ella a México para la cumbre del G-20, ya que se quedaron en el país con Máximo, según lo publicado por un matutino porteño.
17 de junio de 2012
Qué es la artritis séptica, la enfermedad que aqueja a Máximo Kirchner
El hijo de la Presidente fue diagnosticado con esa afección, en una de las rodillas.