Con esfuerzo y tiempo se había ganado unas buenas vacaciones en Brasil. Sin embargo, un turista argentino pasó del sueño a la pesadilla en apenas unos minutos.
La víctima caminaba por la Avenida Lucio Costa en Barra de Tijuca, una de las zonas top de Río de Janeiro y parada obligatoria para cualquier visitante extranjero. En determinado momento, aparecieron tres motociclistas en contramano.
Estos le gritaron algo y, entre la sorpresa y la dificultad para entender que le decían en portugués, se acercó unos metros. De esa forma, cayó en la trampa de los motochorros que comenzaron a correrlo.
La televisión brasileña reveló las imágenes del ataque con el conductor calificando a los delincuentes de “bandidos” y “vagabundos”. Los ladrones lo corrieron por la zona de la bicisenda hasta que el turista cayó al suelo.
Allí intentaron sacarle las zapatillas y la remera. Al ver que se resistía, uno de los asaltantes le pegó una patada en la cara que lo noqueó de forma instantánea. Después volvieron a las motos y huyeron en contramano.
El caso generó particular indignación en un contexto donde la abogada Agostina Páez atraviesa el juicio por injuria racial en el país vecino.