Que los chicos son distraídos no es nada nuevo, pero que por serlo uno de ellos arruine un cuadro valuado en 1,5 millones de dólares es otra historia. Un niño taiwanés que visitaba un museo de Taipei tuvo la mala fortuna de tropezar y arrojar líquido sobre pintura, que terminó completamente arruinada.
La obra, realizada del artista italiano Paolo Porpora hace más de 350 años tenía un alto valor económico y, afortunadamente, podrá ser restaurada por los encargados de la exposición.
Los organizadores de la muestra artística no harán pagar los costes de la restauración a la familia del niño. Uno de los encargados señaló que el niño estaba muy nervioso, pero que no debe culpársele. Asimismo, aclaró que la pintura, que es parte de una colección privada, estaba asegurada.
Las imágenes fueron captadas por una de las cámaras de seguridad y tras ser publicadas en Youtube, no tardaron en viralizarse por todo el mundo. El video publicado muestra como el chico observa el cuadro destruido y mira alrededor para ver si alguien se ha percatado de lo ocurrido y luego se retira de la escena.