La locura regresó a los estadios de la primera división de nuestro fútbol y provocó que un simpatizante de San Lorenzo y el encargado del operativo policial deban ser internados en "grave estado" a raíz de los traumatismos de cráneo que sufrieron durante los confusos episodios de violencia que se generaron una vez terminado el encuentro ante Vélez Sarsfield.
Esta vez el enfrentamiento provocó que un simpatizante del equipo local deba ser trasladado de urgencia por el impacto de un proyectil que lo alcanzó en la cabeza. La víctima, identificada como Juan Acuña, fue intervenida quirúrgicamente por fractura y hundimiento de cráneo a raíz de un piedrazo, pero ya se encuentra estable y en observación.
Por otra parte, el comisario Carlos Beraldi, jefe del operativo de seguridad, también fue impactado por "un ladrillo" en la cara, razón por la cual debió ser llevado al hospital Churruca para su atención. También sigue en observación.
Según versiones de testigos, los disturbios se generaron cuando los hinchas de Vélez demoraron el desalojo de la cabecera visitante del Nuevo Gasómetro. Los simpatizantes de la escuadra de Liniers desplegaron, antes de abandonar el estadio, una bandera provocativa con la leyenda: "Falcon Apertura, Toyota Libertadores", con la clara intención de hacer mella en la escasez de conquistas internacionales que aqueja a la institución azulgrana.
La exhibición del trapo derivó en que plateístas de San Lorenzo quisieran hacer justicia "por mano propia" y saltaron al campo de juego para trenzarse en una pelea con los hinchas velezanos.
Los policías apostados en el lugar impidieron el choque "mano a mano" entre los enfervorizados simpatizantes, pero lo hicieron mediante el lanzamiento de balas de goma y bombas de gas lacrimógeno. Y allí se desató el caos y las corridas. Los incidentes se trasladaron también a la zona del estacionamiento, donde se trasladaron los hinchas del Ciclón para tomar más proyectiles.
Por otra parte, los simpatizantes de Vélez abandonaron el Nuevo Gasómetro de a pie, ya que la mayoría de los micros que los transportaban fueron duramente apedreados y destrozados por otro grupo de hinchas del Ciclón. “Nos entregó la policía”, aseguraron algunos identificados como pertenecientes a la “Pandilla de Liniers”.
Fuente: Télam
12 de septiembre de 2010