El ex presidente egipcio, Hosni Mubarak, fue declarado clínicamente muerto, a raíz de un paro cardíaco y ataque cerebrovascular sufridos en abril último, que lo tuvieron en grave estado hasta el momento de su muerte.
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La agencia estatal de noticias MENA citando fuente hospitalarias informó la muerte clínica de Mubarak, derrocado el año pasado en la revolución que se llamó “Primavera árabe” y dejó más de 800 muertos.
Muerte clínica es un término médico que significa el cese de la circulación sanguínea y la respiración, dos criterios necesarios para sostener que hay vida.
“Fuentes médicas dijeron a Mena que su corazón dejó de latir y no respondió a la desfibrilación”, agregó el informe. Sin embargo, el abogado del propio Mubarak salió a desmentir su muerte.
Mubarak tenía 84 años y había sido condenado a cadena perpetua a principios de este mes. El exlíder sufrió horas antes un ataque cardíaco y un accidente cerebral, situación que obligó su traslado a un hospital militar.
Conocida la noticia, la plaza Tahrir, escenario de las demostraciones en contra de Mubarak, albergó celebraciones por el hecho.
Mubarak llegó a la presidencia de Egipto en 1975, tras el asesinato de su antecesor. Fue reelecto en 1987, 1993, 1999 y 2005. En 2011 renunció luego de una violenta lucha armada con revolucionarios que dejó más de 800 muertos.