El atleta y generador de contenido digital, Gero Arias, suele utilizar su gran alcance en redes sociales para visibilizar la ludopatía, compartiendo cómo la adicción, hoy ya superada, a los casinos virtuales, problema que casi destruye su carrera y su vida personal.
El conocido como "el chico de las dominadas" debido a su perseverancia y disciplina para cumplir retos físicos aparentemente imposibles, compartió su testimonio centrado en alertar a los jóvenes sobre la "trampa" del dinero fácil.
También reveló detalles crudos sobre cómo "tocó fondo" y el impacto psicológico que sufrió.
“Con el tema de las apuestas habré estado un año y medio más o menos. Salía, volvía, salía, volvía pero después de las diez veces que volvía decía en qué momento voy a frenar. Pensé que nunca iba a poder soltarlo por completo”, contó.
“Yo sentía la necesidad, quería apostar o apostar y siempre terminaba recayendo”, relató.
Durante la misma charla, Arias afirmó que “todas las apuestas vienen de algún vacío que tenes que llenar y que si no podía resolver el vacío siempre iba a tener que llenarlo con algo y por eso la psicóloga me decía que siempre iba a terminar volviendo si no resolvés el vacío”.
“La psicóloga me dio muchas herramientas pero creo que al final lo que hizo la diferencia fue un camino más profundo. Creo que fue cuando me puse objetivos”, explicó.
Por otro lado, compartió: “Hay muchas diferencia entre la plata que te puede ofrecer un casino por una publicidad que cualquier otra marca. Una vez me ofrecieron 50 mil dólares por una publicación. Lo hablé con mi papá y me dijo que haga lo que me haga sentir cómodo y que me fije igual lo que estaba haciendo”.
La pérdida de control:
En otro tramo de la charla, contó: “El no poder controlarme lo veía cuando apostaba y no podía irme sin ganar plata. Tenía 200 mil pesos en la cuenta, podía mil pesos, los perdía pese a decirme que me iba a ir sin apostar más, también pensaba en que no podía irme sin ganar”.
Y reflexionó: “No me podía ir hasta recuperar la plata que había perdido, así me di cuenta que iba a perder todo y a la larga o corta pasó. Más allá de la plata que perdí, perdés el control y sentía que decepcionaba mucho a mi familia, perdí mis valores”.
Por otro lado, se refirió a la “normalización” de la práctica: “Es todo muy difícil porque está todo muy normalizado. El tema de las apuestas es complicado de hablar porque en su momento y hasta hoy uno no le da el peso de lo que significa porque de algún punto, no se lo toma como una droga que te puede generar algo y ser una adicción, se lo toma como un juego”.
El acompañamiento familiar:
“Mi papá siempre trató de acompañarme desde algún punto y también lo que más me dolió es que él se hacía responsable. Él sentía que parte de la culta era suya y me la estaba mandando yo”, contó Gero.
“Mi mamá siempre trataba de acudir a ayuda, me mandó al psicólogo para tratar de resolverlo”, agregó.
Los valores antes que el dinero:
Arias también contó cómo cambió su relación con la plata y la fama: “Hoy en día estamos acostumbrados a poner por encima de todo la plata, como que es lo primero y luego todo lo otro. Primero van mis valores y si los banco, después veo la plata”.
Y afirmó: “Hoy ni siquiera publicito marcas que no vayan con lo que yo consumo”.
El deporte como refugio:
“Después de todo el proceso que pasé, me di cuenta de la importancia de tener un objetivo. Si bien el deporte me da vida y me ayuda a seguir, no es solo hacer deporte sino saber que va hacia algo más”, expresó el influencer.
Y continuó: “Yo necesito vivir con un objetivo, necesito saber a dónde estoy yendo, si me pongo a divagar me pierdo. Ahora tengo una pelea en España y ya quiero también ganar los Juegos Olímpicos”.