La suspensión de la ejecución de Sakineh Mohammadi Ashtiani, acusada de adulterio y de participar en el asesinato de su marido, fue anunciada hoy por el portavoz del la Cancillería iraní en un mensaje difundido por la televisión estatal.
A raíz de esto, la presidenta Cristina Fernández Kirchner celebró la noticia, a través de su flamante cuenta en la red social Twitter, y condenó la pena de muerte "en todo lugar y en todas sus formas".
"Como presidenta de los argentinos, estoy muy contenta con la suspensión de la ejecución de la iraní Sakineh Ashtiani", escribió la mandataria en su perfil.
Un minuto después, agregó: "Nuestra posición, reconocida mundialmente, no tiene doble estándar. Condenamos la pena de muerte en todo lugar y en todas sus formas".
El Ejecutivo argentino exhortó la pasada semana al régimen iraní a que detuviera la ejecución de la sentencia, "atendiendo al reclamo generalizado de la comunidad internacional al que Argentina se suma, cumpliendo con la Declaración Universal de Derechos Humanos".
El portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, dijo a la cadena iraní PressTv que la sentencia por adulterio contra Ashtiani, encarcelada desde hace cinco años, está suspendida, mientras que sigue el proceso judicial en el que está acusada de haber colaborado en el asesinato de su propio marido.
"La sentencia contra Ashtiani por adulterio ha sido paralizada y (su caso) está siendo revisado otra vez, mientras que su proceso en relación a su complicidad con el asesinato sigue en curso", señaló el portavoz ministerial.
Ashtiani, de 43 años y madre de dos hijos, fue condenada a morir lapidada en 2006 por haber mantenido relaciones con dos hombres tras la muerte de su marido. Mas tarde, también fue acusada de ser cómplice en el asesinato de su marido y, desde entonces, permanece ingresada en un cárcel de Tabriz, en el norte del país.
Las presiones internacionales obligaron a las autoridades del régimen de Teherán a retrasar la aplicación de la sentencia contra Ashtiani. La movilización de la comunidad internacional se acrecentó después de que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ofreciera asilo político a Ashtiani, demanda que fue rechazada por las autoridades de Irán.
Fuente: Télam