Eran casi las 21:10 cuando tres ladrones se metieron por el garage de una vivienda ubicada en Darregueira y Navarra.
Los delincuentes fueron recibidos por dos perros que, lejos de ladrar y advertir de su presencia, jugaron entre sus piernas.
Los asaltantes se agarraron fuerte a la reja que daba a la cocina y comenzaron a tirar para forzarla. Al ver que no cedía se pusieron a discutir qué hacer. Uno insistió con la puerta mientras los otros dos encararon hacia un grupo de motos.
Sin temor a ser vistos, prendieron las luces e incluso intentaron arrancarlas el mismo patio. Dos de ellos se fueron por el garage mientras el tercero se quedó buscando una llave o alguna otra cosa para llevarse.