A pesar de su ceguera casi total, un jubilado tucumano salió, como todas las mañanas, a caminar por el barrio de su casa.
Al llegar a Independencia y Chile, nadie le tendió una mano para cruzar. Desorientado por los ruidos, se mandó a mitad de cuadra y pasó por debajo de varias tiras de cables que iban colgando del remolque de un camión.
Al ponerse en verde, el chófer aceleró sin verlo, lo arrastró varios metros y quedó tirado en el piso. Segundos después, la misma gente que lo había ignorado al pasar, comenzó a asistirlo.
Personal de salud lo trasladó al Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) local con lesiones leves.