Los investigadores del caso Píparo comenzaron a analizar una llamada anónima en la que una mujer denunció que había sido "contaminada o envenenada" el agua de la casa de Carolina, en la ciudad de La Plata, informaron fuentes policiales.
De todas formas, la joven que el jueves a la tarde recibió el alta del Hospital San Roque, tras permanecer 43 días internada por las heridas recibidas en la salidera bancaria del 29 de julio, no se hallaba en su casa, ya que se alojó en un country en las afueras de La Plata que no se hizo público para reguardar su intimidad.
Un alto jefe policial confirmó que la llamada anónima se concretó cerca de las 23 de anoche y, de inmediato, expertos de la Policía Científica concurrieron a la casa ubicada en 21 y 36, de La Plata, para extraer muestras para analizar.
"Fue una voz de mujer que contaba que un caño de la casa de Carolina había sido pinchado y que habían envenenado el agua", trascendió según habría expresado el investigador. El jefe policial explicó que si bien no resulta muy creíble la versión, los investigadores concurrieron a extraer las muestras para analizarlas en el laboratorio científico.
Matías Píparo agregó que "el resultado de los análisis aún no están, pero seguramente se darán a conocer en las próximas horas". "Lo más llamativo es que, desde que ocurrió el hecho el 29 de julio pasado, la casa de Carolina cuenta con custodia policial permanente y nadie pudo haber pinchado los caños, lo que hace imposible que la historia sea real", agregó el investigador.
Por el hecho, caratulado como "averiguación de ilícito", trabaja la fiscal de instrucción de La Plata, Graciela Rivero, y el juez de Garantías platense, Fernando Mateo.
10 de septiembre de 2010