No era la primera vez. Ya tenían un método aceitado. El adolescente hacía de campana en la calle para evitar cualquier problema mientras los otros, armados con barretas, ganzúas y destornilladores, buscaban departamentos vacíos.
Se trataba de una banda de cuatro hombres oriundos de Chile que atacaban siempre en el barrio de San Nicolás. Sin embargo, ésta vez, las cosas saldrían distintas.
Los delincuentes se metieron a un edificio en Sarmiento al 1400 y fueron hasta el quinto piso. Comenzaron a “trabajar” sobre una puerta sin pensar que la dueña de casa los escuchaba desde el otro lado.
La mujer llamó al 911 y realizó la denuncia. Segundos después, personal de la Comisaría Vecinal 1B observó al menor sobre la vereda y lo atraparon antes de que se fugue. Al resto los interceptó mientras bajaban por la escalera.
La causa quedó a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional de Menores Nº 6, a cargo del Dr. Tesanos, Secretaría Nº 16 de la Dra. Renom.