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“Me dijeron que estaba presa por ser una puta”

Martes, 13 de octubre de 2015 a las 15:06

 Así lo aseguró Rosana Annesi, una de las tres activistas que quedó detenida en la Catedral de Mar del Plata durante el Encuentro Nacional de Mujeres.

 La marcha de mujeres de Mar del Plata fue una fiesta. La movilización cerró la segunda jornada del Encuentro Nacional de Mujeres que tuvo lugar en esa ciudad. Cánticos libertarios, banderas y expresiones artísticas se sucedieron durante las más de tres horas que duró la caravana de mujeres a pié. Todo era color y gritos de alegría, hasta que las primeras columnas de las mujeres llegaron a la Catedral y el clima festivo se terminó.

En las puertas del templo y enfilados en tres hileras sobre las escalinatas de la Iglesia, un grupo de hombres católicos y ultraconservadores –ligados al dirigente neonazi Gustavo Pampillón - se apostaron en actitud desafiante. Algunos rezaban, lanzaban insultos y fotografiaban a las mujeres que iban llegando. Unos minutos después derribaron la valla y comenzó la represión: balas de goma y gases lacrimógenos fueron lanzados contra mujeres jóvenes, niñas y personas mayores. Tres mujeres quedaron detenidas dentro de la Catedral.

"Para ellos, la mujer sólo puede ocuparse de las tareas del hogar"

Rosana Annesi es militante de HIJOS Mar del Plata y no participó del Encuentro de Mujeres. El domingo a la tarde había ido al cine a ver la película del Indio Solari pero terminó detenida en La Catedral. “Los neonazis que estaban ahí me dijeron que estaba presa por puta”, contó Annesi a INFOnews. “Creen que somos putas porque para ellos la mujer sólo puede ocuparse de las tareas del hogar”.

La militante de HIJOS se enteró de la represión cuando salió del cine y, estando a pocas cuadras de la Catedral, caminó hasta allí. Cuando llegó comenzó a filmar lo que pasaba hasta que un grupo de policías –incluido uno vestido de civil- la vio, le rompió el celular y la detuvieron. “No me pidieron documento, tampoco explicaron porqué estábamos detenidas. Filmar no es un delito” contó Rosana Annesi, que tiene 44 años y trabaja como cocinera. Annessi aclaró: “No estoy a favor de los desmanes” porque no representan el espíritu de la actividad.

El Encuentro de Mujeres es una reunión pacífica y ejemplar en este punto: de él participan grupos de mujeres con posiciones políticas encontradas y el debate de los talleres se realiza sin incidentes ni agresiones.

Junto a Annessi fueron detenidas Beatriz Lafarte y Karen Salerno. La última de ellas tampoco participó del Encuentro. La mujer caminaba por la peatonal y al ver la represión se acercó a ver qué pasaba y quedó detenida dentro de la Iglesia. La misma secuencia vivió Beatriz Lafarte, del Movimiento Evita de Capital Federal, quien según trascendió tenía fractura de costilla y lesiones en la vista por la cantidad de gas pimienta que le tiraron en los ojos.

Estas tres mujeres estuvieron esposadas durante tres horas en los escalones del Pasaje Catedral, una especie de callejón que une las calles Rivadavia y San Martín.

Durante la marcha y antes de la represión, en Mar del Plata se oyó: “Mujer escucha, únete a la lucha”. Con ese cántico se invitaba a participar a las señoras o jovencitas que se asomaban por los balcones para ver pasar la marcha de mujeres. Una sirena roja del grupo Socorristas en Red –que asesoran sobre cómo hacer un aborto con pastillas- resonó entre los edificios céntricos y la percusión de diferentes organizaciones musicalizó el recorrido. Pero todo el barullo y color de la protesta terminó con las balas y gases lacrimógenos. 

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