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Condenan y detienen a diez policías por la Masacre de Quilmes

Martes, 20 de octubre de 2015 a las 08:08

 La lectura de la sentencia fue rápida y concisa. A las 8, los familiares de los cuatro menores muertos por asfixia o quemados en una comisaría de Quilmes hace once años aún se estaban acomodando en la sala del Tribunal Oral Nº 3, cuando los jueces condenaron a los diez policías acusados: las penas abarcaron desde los tres hasta los 19 años de prisión, según el grado de participación en las torturas, tormentos, vejámenes y complicidad con la que actuaron los imputados. A los cinco minutos, los gritos de "asesinos", proferidos por los deudos hacia los que acababan de ser hallados culpables fueron tapados por los insultos impotentes de los allegados de los agentes.

Los sospechosos de la denominada Masacre de Quilmes llegaron al juicio en libertad, pero todos abandonaron la sala esposados. Los cuatro que recibieron las penas más duras fueron trasladados a una cárcel común, mientras que los seis restantes contarán con arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme.
Por unanimidad, los jueces Alicia Anache, Armando Topalián y Alejandro Portunato condenaron al oficial inspector Fernando Pedreira a 19 años de prisión por apremios ilegales reiterados en concurso real con tormentos. El entonces jefe de la Seccional 1ª de Quilmes, comisario Juan Pedro Soria, recibió una pena de diez años por estrago culposo seguido de muerte y omisión de evitar tormentos. Mientras que el cabo Hugo D'Elía y el agente Juan Carlos Guzmán fueron sentenciados a diez y nueve años, respectivamente, por apremios ilegales. Para estos cuatro policías los jueces establecieron la inhabilitación especial perpetua para ocupar cargos públicos.
Además, fueron condenados por apremios ilegales el subcomisario Basilio Vujovich quien recibió una pena de cuatro años; los oficiales inspectores Jorge Gómez y Humberto Ávila, a tres años; los agentes Gustavo Altamirano y Franco Góngora, a tres años y cuatro meses; y la agente Elizabeth Grosso, a tres años y medio. Los seis serán monitoreados con una pulsera electrónica.
Según quedó acreditado en el debate oral, el 20 de octubre de 2004 había 17 menores detenidos en la Comisaría 1ª de Quilmes, entre ellos, las cuatro víctimas: Elías Giménez, de 15 años; Diego Maldonado, de 16; y Miguel Aranda y Manuel Figueroa, ambos de 17.
Cerca de las 23:30, los detenidos iniciaron una quema de colchones en sus celdas para que los agentes no volvieran golpearlos como lo habían hecho durante toda esa tarde. Los chicos eran obligados a pelear entre ellos mientras los policías hacían apuestas, entre otras vejaciones.
La mayoría de los adolescentes detenidos estaban alojados con el consentimiento de sus familias, ya que eran adictos al paco y estaban a la espera de ser internados en algún establecimiento. Algunos llevaban un mes en esa situación.
Los jueces también pidieron que se investigue la actuación del fiscal que instruyó la causa, Andrés Nieva Woodgate, y remitieron copias del fallo al Colegio de Abogados de Quilmes para que tome medidas en contra de la abogada defensora Alejandra Rojo por su comportamiento durante el debate. «
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