En el marco de una entrevista, el periodista Marcelo Longobardi consideró que Javier Milei “tiene la reelección casi asegurada” en 2027 por diferentes motivos, entre ellos, una oposición debilitada que no logra rivalizar con La Libertad Avanza, un “clima de época global” favorable y un buen nivel de aceptación interna.
Longobardi analizó la evolución del liderazgo libertario y reflexionó sobre los rasgos discursivos de Milei: “Hubo un momento en el que se dijo que Milei se había aplacado. Pero yo siempre vi un proceso de radicalización”. A su entender, se trata de procesos cuya intensidad puede cambiar, pero no su dirección: “La radicalización siempre tiene tendencia a acentuarse, lo que hace es variar su velocidad”.
Asimismo, comparó esa dinámica con otras experiencias políticas recientes: “Con Cristina pasaba eso y con Milei pasa lo mismo, y con Trump también, pasa con todos los procesos políticos que tienen una inclinación al conflicto”. También remarcó: “Eso no se puede frenar. Cristina nunca frenó, Néstor tampoco y Milei no va a frenar”.
“Milei es un hijo de su tiempo”:
El periodista definió al Presidente como un emergente de un contexto histórico más amplio. “Milei es un hijo de su tiempo. En él radica el conflicto entre la democracia y el capitalismo”, indicó y ubicó esa condición dentro de una serie de gobiernos que, a su juicio, lograron interpretar corrientes predominantes en distintos momentos.
Para explicar esa idea, enumeró antecedentes. Explicó que Raúl Alfonsín se apoyó en la ola de democratización latinoamericana, que Carlos Menem se inscribió en el llamado Consenso de Washington y que Néstor Kirchner quedó ligado al ciclo de la región asociado a líderes como Lula, Chávez o Correa. En contraposición, sostuvo que Fernando de la Rúa, Mauricio Macri y Alberto Fernández no lograron conectar con un clima internacional definido.
En esa descripción, vinculó el presente con el impacto social posterior a la pandemia: “Está esta hipótesis muy extendida que supone que la pandemia derivó en ira, que la gente está muy enojada. Ese es el clima de época, la ira”. Tras ello señaló que dentro de ese contexto surgen diferentes tipos de liderazgos: “En el caso de Trump es un extremo, en el de Milei es un caso un poco más moderado”.
A partir de ese diagnóstico, planteó su proyección electoral. “Yo diría que, con independencia del dato de inflación o de cualquier otra cosa, Milei tiene la reelección casi asegurada”, afirmó. De inmediato añadió que, ante la ausencia de adversarios competitivos, el mandatario busca otros contrapuntos: “Hoy no tiene ni rivales, por eso rivaliza con el periodismo, con Paolo Rocca, porque tiene que rivalizar con alguien, porque tiene que buscar depositarios de la ira”.
Respecto a la oposición, recordó: “Yo tuve personalmente la desgracia de ser un protagonista de la persecución del kirchnerismo, ellos tenían conmigo una persecución dramática”.
Los números de la pobreza:
“El modelo demográfico que vivió del asistencialismo mucho tiempo, de las tarifas subsidiadas y de los planes, todo ese sistema vivió a costa de las retenciones y demás. Ahora eso se desconectó. Yo no tengo dudas de que los números de pobreza en Argentina no han bajado como dice el Gobierno, eso no es cierto, ni siquiera es posible”, analizó.
Y aseguró: “Hoy el promedio de sueldo en Argentina es un $1.200.000 promedio, la gente es pobre, se olvidó la clase media”.
El fracaso del discurso en Davos:
“Lo de Davos fue un fracaso porque no había nadie, esto se contó poco. Los discursos de Trump y Milei fueron un divague. Yo le sugerí leer, aunque creo que no me escucha, la obra más relevante de Maquiavelo que no es El Príncipe, son los Discursos sobre la primera década de Tito Livio”, explicó el periodista respecto a la presentación de Javier Milei en Davos.
“Trump se siente el presidente del mundo y de hecho encontró en Davos un frenazo. Retrocedió con Groenlandia, se le paró de manos Europa, lo mismo Macrón. El fracaso en Davos de Trump y Milei fue lo que derivó en este proceso más radicalizado”, sumó.
"Trump está completamente loco":
Longobardi se refirió a la situación en torno a las elecciones estadounidenses: “Empezó ayer con que puede hasta suspender las elecciones porque dice que hay un sistema fraudulento y por lo tanto habría que nacionalizar el sistema electoral. Que si pierde va a ver si lo reconoce”.
Y continuó: “Lo que estamos viendo en el mundo es un conflicto muy dramático entre la democracia y el capitalismo. Es un tema crucial. Alrededor de Trump hay un conjunto de tipos que no son muy conocidos por el público pero que hay que seguirlos que están planteando el tema de modo textual”.
El acuerdo con Estados Unidos:
El entrevistado explicó: “Creo que el modelo de Milei es un poco anacrónico, hay una frase que le corresponde a Jorge Liotti que habló de la utopía retrospectiva. En el fondo, el acuerdo con Estados Unidos tiene que ver con las tierras raras, es un tema que obsesiona a Trump”.
“Hablo solo dos horas y media":
En otro fragmento de la nota, el periodista relató los momentos al aire en solitario que decidió hacer a diario: “No tengo horario de terminación, hay un horario de comienzo que es siete, siete y cinco todos los días, solo. Sin pausa. Me tomo un café al aire, pero hablo yo solo al aire y hago un resumen de noticias muy completo”.
Por otro lado, recordó momentos de la profesión y puntualizó en Carlos “Lole” Reutemann cuando se bajó de la carrera presidencial en 2022: “Me llama cuando sale de lo de Vicente Fox y le pregunto qué va a decir y me dijo que sí pero que mis tiempos y que se yo”.
Y continuó el relato: “Yo lo alenté inclusive. No fue la primera vez que él estuvo a punto de aceptar, después intentó de nuevo pero ya estaba enfermo. Pongo la tele y veo a Reutemann que sale de la Casa Rosada y dijo que vio algo que no le gustó. Entonces lo que vio, lo vio en ese momento”.
“Una hora antes de ver a Duhalde dijo que sí, cuando sale dijo que no. Él no vio, como Kirchner, que venía una Argentina en recuperación económica. Lo que vio y no le gustó fue lo que Kirchner le dijo que sí y después cambió todos los términos que fue un acuerdo entre Barrionuevo y Nosiglia, vio una fórmula Reutemann, Chiche Duhalde la fórmula y dijo yo de acá me voy”, concluyó.