Era tarde, el comercio estaba por cerrar y solo quedaban algunos clientes del barrio Villa Cornú a los que les había quedado pendiente alguna compra para la comida. Pero todo cambió de un minuto a otro.
Una cámara interna del local mostró como un delincuente, que llevaba puesta ropa de la policía, se abalanza sobre un hombre y le pega un culatazo. Detrás, ingresaron los otros tres -todos a cara tapada- que se dividieron para vaciar la caja y controlar a las víctimas.
En medio del terror quedó envuelta una mamá con su bebé en brazos. Pero lo peor no terminó una vez concluido el asalto. Alertados por la presencia de la policía, los delincuentes se subieron a un Fiat Cronos y dispararon al menos 10 veces, lo que generó pánico en la capital cordobesa.
Horas después, el coche apareció incendiado en un baldío. La Justicia, que busca a los cuatro autores, determinó que el vehículo también era robado.