Estaban volviendo a casa después de un asado. Pero antes, tenían que hacer una parada en el kiosco para comprar puchos. No lo sabían pero un plan delictivo ya estaba en marcha: un grupo comando de motochorros los venía siguiendo hace varias cuadras.
Apenas pararon en la puerta de un kiosco ubicado en Corrientes y Solís, en un parador conocido como “Las Latas”, un delincuente se les vino encima con una pistola. La velocidad de la maniobra y la presencia del arma hizo que no lleguen a reaccionar.
En un abrir y cerrar de ojos llegaron otras dos motocicletas con cuatro delincuentes a bordo que terminaron de asegurar la maniobra. En apenas 20 segundos se llevaron el vehículo un casco, teléfonos celulares y una riñonera con dinero y documentación.
Tras el ataque, las víctimas quedaron en estado de shock y con una fuerte sensación de impotencia por la rapidez y violencia del hecho.