El país vecino comienza a registrar, de forma paulatina, casos de inseguridad cada vez más parecidos a los que ocurren a diario en el Gran Buenos Aires.
Una estación de servicio ubicada en Garzón y Ruta 102, en el barrio Colón, fue el escenario para un robo seguido de balacera que casi termina en tragedia.
Todo comenzó cuando dos motochorros llegaron hasta el lugar a las 6 de la mañana portando armas y cascos. Uno de ellos se metió al autoservicio y amenazó de forma violenta a las cajeras exigiendo la recaudación.
Mientras tanto, el conductor de la moto quedó haciendo de “campana” afuera visiblemente nervioso sin nunca dejar de mirar hacia todos lados.
Las cámaras captaron cómo, mientras se desarrollaba la secuencia, un hombre empezaba a rodear al motochorro. Parecía un civil pero resultó ser un policía que, en conjunto con otro compañero, incapacitaron al delincuente de 22 años con varios balazos, uno de ellos en la cabeza.
El conductor, que se fugó y dejó agonizando a su compañero, apareció horas después escondido en la localidad de Las Piedras.