Durante la segunda quincena de febrero, una mujer se fue de vacaciones a la costa atlántica. Al volver encontró todo en orden. Sin embargo, decidió revisar las cámaras por una cuestión de costumbre.
De esa forma descubrió que el 31 de enero, apenas había comenzado el viaje, cuatro sospechosos aparecieron con una escalera de trabajo en la puerta de su domicilio. La ubicaron contra una de las ventanas superiores y mientras tres lo tenían de abajo, el más hábil de ellos trepó para tantear los postigos y otros posibles accesos.
Sin embargo, al no encontrar un modo de entrar, abortaron la entradera y se fueron no sin antes darse cuenta de que habían sido grabados en cámara.
Se trataba de la “Banda de la Escalera”, un grupo delictivo que llevaba un tiempo sin actuar pero que volvió para atemorizar a distintos barrios en Lanús.
Si bien la mujer zafó, se enteró al conversar con otros vecinos, que los delincuentes habían logrado ingresar en otras viviendas, llevándose todo tipo de pertenencias.