Allanamientos. El juez Federico Faggionatto Márquez ordenó ayer cuatro nuevas capturas de ciudadanos mexicanos vinculados a la "ruta de la efedrina" y otros dos allanamientos a un laboratorio y a la casa de uno de los detenidos, informaron fuentes judiciales a El Argentino. Al cierre de esta edición, se supo que el farmacéutico Marcos Frydman habría viajado en varias oportunidades a México para cerrar tratos comerciales con Martínez Espinoza, quien utiliza siete pasaportes distintos, uno de ellos a nombre de un tal Juan Jesús Preciado, uno de sus tantos alias. El jefe del clan se convirtió en el hombre más buscado del país.
Anoche Federico Faggionatto Márquez libró órdenes de detención de otros tres mexicanos que alquilaron un galpón a través del ex funcionario municipal de General Rodríguez, Carlos Manuel Poggi, procesado con prisión preventiva por el caso, porque en el lugar hallaron tambores con restos de efedrina.
Para los investigadores, este trío conformaba una célula de la banda que se encargaba de almacenar ese precursor químico para producir metanfetamina en grandes cantidades.
Como el juez de la causa no pudo localizar a estos sospechosos en los distintos procedimientos que se llevaron a cabo en las últimas semanas, ordenó sus detenciones para poder interrogarlos.
Por otro lado, el magistrado ordenó al personal de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana allanar las oficinas de un laboratorio y la casa de otros de los detenidos por el caso, el farmacéutico Marcos Frydman.
La pasta de Anita. Los detectives policiales buscaron pistas, sobre todo documentación en el laboratorio Northia, ubicado en Madero 135 (que no está vinculado a la causa), y en la vivienda de Frydman, en Combate de los Pozos al 200, ambos en la Ciudad de Buenos Aires. Fuentes de la investigación informaron que en las oficinas del laboratorio se halló documentación sobre varias ventas por un total de 1.500 cajas del medicamento "Loratadina" a nombre de Frydman, dueño de la farmacia "Lancestremere", ubicada en Sarmiento 1302, en el centro porteño, que fue allanada la semana pasada.
Ana María Nahmod, a quien los aztecas llamaban "Anita, la guerrillera", está divorciada de Frydman, pero ambos convivían en un cuarto piso del edificio de la calle Pacheco de Melo 2695, de Recoleta, en donde, según los investigadores, se encontraron restos de efedrina, dado que los primeros resultados químicos dieron "positivo".
Voceros judiciales explicaron que si bien la sustancia dio positivo a los reactivos de drogas a las que fue sometida, se enviaron muestras al laboratorio para certificarlo.
También se secuestró en la casa de la mujer un mapa donde aparece marcado el partido de General Rodríguez, un punto clave para los investigadores porque allí se allanó un galpón donde se acumulaba efedrina y porque en ese mismo partido se produjo el triple crimen de Forza, Bina y Ferrón.
Nahmod fue detenida la semana pasada junto a Frydman, en el laboratorio y farmacia que administraban en Sarmiento y Talcahuano. Martínez Espinoza o Preciado, atendía a sus clientes en los pisos de arriba y desde allí organizaba el tráfico de drogas sintéticas al exterior.
En la vivienda, la policía también secuestró una CPU, documentación sobre un plazo fijo en dólares y dos pasaportes a nombres de Nahmod, además de un teléfono. Las fuentes deslizaron que la mujer y Frydman están muy complicados en el expediente, ya que existe numerosa prueba que acredita su cercanía con el prófugo y un notable incremento en las ventas de medicamentos elaborados a base de efedrina.
*Periodista diario El Argentino