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El forense aseguró que el tirador no es un experto

El médico que le practicó la autopsia agregó que la víctima fue rematada con cuatro disparos.
Jueves, 14 de julio de 2011 a las 15:30

El médico forense, Héctor Horacio Moreira, quien le practicó la autopsia al cuerpo de María Marta García Belsunce, declaró frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro en el juicio por encubrimiento del crimen, que se cometió “un error irreparable” al no haber convocado a un médico legista el día del homicidio porque “el lugar del hecho representa el 70 por ciento de la autopsia", que él realizó 36 días más tarde.

Moreira realizó la autopsia el día 2 de diciembre de 2002, convocado por el fiscal Molina Pico. El médico declaró durante tres horas frente a los jueces, que definieron hacer un cuarto intermedio de 45 minutos para el almuerzo y seguir por la tarde escuchando su testimonio.

En su declaración, el doctor explicó cómo podría haber sido el crimen, conforme a la autopsia realizada. Moreira explicó que la víctima fue brutalmente golpeada y luego recibió los seis disparos en la cabeza, pero en distintas secuencias.

Según el médico, el primer balazo fue “el de rebote”, la ya conocida “bala-pituto” calibre 32, que no llegó a entrar en el cráneo y fue arrojada por el inodoro por el imputado John Hurtig. "Ese disparo no llegó a comprometer su vida, ni a derribar a la víctima", aseguró Moreira.

El disparo que comenzó a provocarle la muerte a María Marta fue “el segundo”, según Moreira. La bala entró en la región parietal izquierda de la víctima, y en cuyo orificio los médicos emergentólogos metieron sus dedos, de acuerdo a lo incorporado a la pesquisa.

Para el forense, ese disparo “derribó a la víctima”, ya que el proyectil “penetró, perforó, laceró la masa encefálica y allí empezó a morirse la persona". Mientras que los otros cuatro balazos “fueron de remate" y efectuados "a corta distancia".

"Fueron de cerca e inmediatamente disparados uno atrás del otro porque seguramente la persona no se terminaba de morir. Por lo que sabemos de la anatomía patológica, son lesiones que ya tenían escasa vitalidad", señaló el médico.

En cuanto al tirador, expresó: "Si algo se puede elucubrar es que (el asesino) no era una persona experta para matar a una persona con un revólver calibre .32".

Además, en su declaración complicó al imputado Juan Ramón Gauvry Gordon, ya que aseguró que ante la muerte violenta debió haber convocado a la policía. "Realmente no haber llamado a un médico legista en ese momento fue un injuria. Yo hubiera encontrado mil elementos. La oportunidad era el lugar del hecho, después de 36 días, hicimos lo que pudimos", aseguró el forense, que esta tarde seguirá declarando.

14 de julio

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