También se observó un giro en la última parte de 2008, cuando todos los mercados, en mayor o menor medida, quedaron expuestos a la desaceleración económica global. La actividad de los ocupantes disminuyó a medida que los ocupantes corporativos comenzaron a prestar cada vez más atención a los costos.
El relevamiento indica que en la región central de Europa se observó un rendimiento relativamente más fuerte en los alquileres, dado que la mayoría de los mercados demostró un crecimiento económico más sólido.
La región este de Europa, que durante mucho tiempo había sido la subregión de este continente con mejor rendimiento, demostró una marcada caída, dado que los excepcionales pilares del mercado en Rusia y Ucrania sufrieron un alto.
Por segundo año consecutivo, Turquía registró los mayores aumentos individuales de alquileres en Europa; en Estambul, Ankara e Izmir, los alquileres aumentaron más del 25% durante el año.
No obstante, el crecimiento durante la primera mitad de 2008 se mantuvo muy por encima de lo observado durante los últimos seis meses. La República Checa demostró un sólido crecimiento no sólo en Praga, sino también en ciudades regionales, mientras Kiev (Ucrania) también registró altos niveles de expansión en los alquileres, aunque dicho crecimiento fue más lento.