En un contexto de creciente preocupación por el uso temprano de redes sociales, WhatsApp anunció la implementación de un nuevo sistema de cuentas destinadas a menores de 13 años, que estarán supervisadas por padres o tutores. La iniciativa busca ofrecer un entorno más seguro para preadolescentes que, pese a las restricciones de edad, ya utilizan la aplicación de mensajería.
De acuerdo con los detalles compartidos por Meta, la creación de cuentas para preadolescentes requerirá la intervención directa de los padres o tutores. Durante el proceso de configuración, ambos dispositivos —el del adulto y el del menor— deberán estar presentes para autenticar la cuenta a través de un código QR. Una vez activada, el adulto podrá definir alertas y monitorear diversas actividades asociadas a la cuenta del menor.
La compañía precisó que los padres recibirán notificaciones cada vez que el usuario menor de edad agregue, bloquee o reporte un contacto. Además, tendrán la opción de activar alertas adicionales, como cambios de nombre o foto de perfil, nuevos pedidos de chat, participación en grupos o la eliminación de conversaciones y contactos.
Todas estas funciones estarán protegidas por un código PIN de seis dígitos, el cual solo el adulto podrá modificar desde su propio dispositivo.
Desde la ONG Grooming Argentina, aclararon que “estas herramientas no sustituyen el rol del mundo adulto. El acompañamiento, la presencia y el diálogo siguen siendo fundamentales para la protección de niñas, niños y adolescentes”.
Limitaciones y privacidad de las cuentas:
Según Meta, los perfiles gestionados bajo este formato no tendrán acceso a funcionalidades como Meta AI, Canales ni el estado. Tampoco podrán habilitar mensajes temporales en chats individuales, una restricción que busca reforzar la supervisión sobre las interacciones del menor.
A pesar de estas limitaciones, la compañía aseguró que los chats y llamadas permanecerán cifrados de extremo a extremo, garantizando la privacidad de las conversaciones.
Al recibir mensajes de usuarios que no figuran en la lista de contactos, los preadolescentes visualizarán una tarjeta informativa que detallará si el remitente comparte grupos en común y su país de origen.
También tendrán la posibilidad de silenciar llamadas desconocidas y ver imágenes borrosas provenientes de remitentes no identificados. Los pedidos de chat y enlaces de invitación a grupos quedarán almacenados en una carpeta especial, a la que solo se podrá acceder mediante el PIN parental.
Transición y control continuo a medida que los menores crecen:
La compañía puntualizó que, al alcanzar la edad suficiente, los usuarios recibirán una notificación para convertir su cuenta en un perfil estándar. Meta anticipó que ofrecerá a los padres la posibilidad de aplazar esta transición hasta por 12 meses adicionales, extendiendo el control parental sobre la cuenta mientras se considere necesario.
En el proceso de aprobación de solicitudes para unirse a grupos, los adultos podrán revisar información relevante, como el número de miembros y la identidad de los administradores, antes de autorizar el ingreso del menor. Estas medidas buscan facilitar un entorno digital seguro sin comprometer la capacidad de comunicación familiar.