Una de las personas más representativas de la comisión de familiares es Delmira de Cao, quien perdió a su hijo de 21 años en la guerra.
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Julio Rubén Cao era docente, militante del gremio SUTEBA, y un hombre convencido de que sólo con el ejemplo los alumnos aprenden a amar a la patria, que es mucho más que la tierra donde se ha nacido.
Poco antes de ser convocado para combatir en el Atlántico Sur, Julio participó de la protesta organizada por la CGT en la Plaza de Mayo, en marzo de 1982. Apenas dos meses después, el maestro empuñaba un fusil FAL en Monte Longdon bajo el clima inclemente de Malvinas. Allí murió físicamente. Pero quedó atesorado en el amor y el recuerdo de su madre. “De mis hijos he aprendido que de nada valen el rencor y el odio. Acá me ven con los ingleses conversando con respeto. Pero este lugar para mí es Puerto Argentino”.
Sentada en el salón vip del aeropuerto militar de Darwin, Delmira prefiere no opinar sobre las relaciones políticas y diplomáticas entre la Argentina y el Reino Unido. Sólo agradece por este momento único y recuerda a su hijo que fue reprimido por la dictadura antes de ser soldado.
Ayer, la CGT que lidera Hugo Moyano convocó para el viernes a un acto de homenaje a los héroes de Malvinas, en simultáneo con el segundo contingente de familiares que viajará a las islas el sábado. A las 15 se realizará una concentración de trabajadores en la Plaza del Congreso, desde donde se movilizarán en una marcha hasta la Plaza de Mayo para despedir a los familiares de los caídos en combate que viajarán al cementerio de Darwin en la Isla Soledad.
Julio Cao estará en Congreso aunque quedó en Malvinas.