Los habitantes de los barrios El Lucero y Don Bosco aseguran que desde el Municipio les entorpecen los trámites para regularizar su situación. Afirman que Zamora nunca cumplió con su promesa de convertirlos en dueños.
La casa propia es quizás uno de los sueños más importantes de cualquier familia argentina. Este deseo se vuelve una necesidad en lugares donde, a causa de ventas y transferencias que adolecen de las formas necesarias, la gente se encuentra en una posición de alta vulnerabilidad. Por caso, vecinos de Tigre denuncian que el municipio entorpece los trámites para otorgarles las escrituras de los terrenos y que les “aconsejan” votar a Sergio Massa en octubre para que la situación “se acomode”.
Graciela vive hace 30 años en el barrio El Lucero, uno de los tantos lugares donde el municipio de Tigre mantiene en vilo a los vecinos y vecinas para darles las escrituras de su casa. En diálogo con El Argentino Zona Norte, explicó que hace años que la tienen yendo y viniendo con excusas y supuestos problemas. Sin embargo, hace unos días, recibió una insólita respuesta por parte de una funcionaria del Municipio de Tigre, que le recomendaba votar a Sergio Massa para obtener su legítimo derecho a una casa propia: “Inicié los trámites aproximadamente hace 20 años, pero siempre por un tema u otro me estuvieron dando vueltas. Hace poquito me dijeron que hubo un nuevo problema, que supuestamente Daniel Scioli se había peleado con Sergio Massa y que por eso el gobernador no deja que se entreguen las escrituras. Me quedé muy sorprendida con la contestación y no dije nada. Cuando me estaba yendo, la misma persona me dijo `¿Ves? Por eso tenemos que votarlo a Massa, así vamos a tener todos las escrituras de nuestros terrenos´”, relató. Y agregó: “Me llenó de bronca porque eso está muy mal. Yo no tengo nada que ver con Massa ni con Scioli, solamente quiero poder tener mi casa. Tengo todos los papeles y los trámites correspondientes, me duele que me respondan esta estupidez. O sea, si no estoy en el mismo partido que Massa, ¿nunca voy a obtener la escritura de la casa en la que vivo hace 30 años?”.
En ese sentido, se mostró indignada por el tinte político que le imprimen a una necesidad básica de toda familia: “Yo estoy desde antes que él en Tigre, pero siento que no nos prestan atención, que no les importa, que solamente piensan en lo suyo. Quizás quieren, el día de mañana, venderle mi casa al mejor postor y que yo me vaya”, afirmó.
Por su parte, este diario también conversó con Juan Carlos Ovejero, vecino y miembro de la Comisión Vecinal del Barrio Don Bosco, donde los terrenos pertenecían a la Fundación Sagrada Familia que se había comprometido a cederles los terrenos a los vecinos. En cambio, terminó por donarle las tierras al municipio, que continúa sin otorgar las escrituras: “Esto viene desde hace tiempo, desde que Massa se fue como jefe de gabinete y vino Zamora a prometer que íbamos a tener todos las escrituras. Pero nunca cumplió. Entonces, los vecinos empezamos a quejarnos y a contar la verdad: que nunca se ocuparon del barrio, a nosotros nunca nos dieron una mano. Sufrimos inundaciones por la falta de obra hidráulica, ni la basura vienen a recoger”, explicó. Debido a las críticas que le han hecho al gobierno municipal, Ovejero denuncia que han cajoneado su legítimo derecho y el de todos los vecinos del barrio Don Bosco a tener la casa propia: “A las personas que comulgan con el Frente Renovador les resuelven las situaciones al instante, mientras que al resto nos tienen marginados. Vivo hace 20 años en Tigre, ¿no tengo los mismos derechos que el resto?”, finalizó.