El intendente electo de Quilmes aseguró que podría gobernar con 4 mil empleados locales siendo que la planta total es de 8 mil. “La gente que no trabaje no va a estar”, aseguró el exchef.
Mientras espera una nueva reunión de transición con el actual intendente, Francisco “Barba” Gutiérrez, el jefe comunal electo de Quilmes, Martiniano Molina, empiece a delimitar la dieta municipal para los próximos cuatro años.
Para ello tiene decidio achicar a la mitad la planta de trabajadores municipales, aduciendo que de los ocho mil empleados, la mitad no cumple funciones y sería parte de la prevenda política de la actual gestión. “Quilmes se podría gestionar con cuatro mil empleados y tiene ocho mil. No queremos ñoquis”, indicó el exchef televisivo, al tiempo que asegurará que la problemática será uno de los puntos de debate con Gutiérrez.
Además, sostuvo que no va “a despedir gente pero" el que "no trabaje no va a estar; no queremos ñoquis”.
Por otra parte, y respecto a las elecciones, señaló: "Se vienen tres semanas muy fuertes. Es lamentable que tengamos que volver a las urnas, porque generan un cansancio enorme en la población; en la Ciudad de Buenos Aires van a ser 6 veces las que van a votar en pocos meses, lo que es una locura. Esperemos que eso cambie para el 2017 y nos pongamos de acuerdo en que los recursos que se gastan en estas elecciones, se puedan usar para resolver los problemas de la sociedad".