David Rosso falleció en una iglesia evangélica de Manuel Alberti, en Pilar, luego de que una viga de cemento se le cayera en la cabeza. Tenía 10 años y de nada sirvió el rápido traslado al Hospital Austral.
Ahora, familiares del nene exigen que se clausure el templo. Durante la mañana del jueves realizaron una marcha con pancartas y luego pudieron hablar con personal municipal.
Tal como publicó El Diario de Pilar, la madre de David Sandra Taborda, presentó un expediente alegando que en el Ministerio de Relaciones y Cultos de la Nación “no está registrada la iglesia”, aclaró la mujer, que explicó que en el Municipio se evaluará la documentación presentada por la familia del nene para también iniciar una investigación en torno a las actividades del “Templo del Dios vivo”, ubicado en Santa Ana y Pailette de la citada localidad.
Cuando ocurrió el fatal accidente, el pastor del templo señaló que él mismo costearía los gastos del hospital. Mientras tanto, los fieles de la iglesia se presentaron en la comisaría para aclarar que los chicos jugaban de forma brusca y uno de ellos pidió que el pastor no sea condenado porque “en verdad hace milagros”.
Según manifestaron los padres del chico de 10 años, se le hizo alto el costo del hospital y el pastor se esfumó. Un mes después David falleció, el pastor tildó de mentirosos a los padres de David y hasta ahora no hay responsables por la muerte del chico.
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