En la capital del país asiático salieron a las calles a festejar el triunfo de la Selección como si fuera cualquier punto de nuestro país.
El gol de Marcos Rojo retumbó a lo largo de todo el país. Se gritó en las calles, en las oficinas y hasta en la Base Marambio. Pero no fue el único lugar: también festejaron en Asia.
¡Sí, en Asia! Bangladesh fue un epicentro de festejos del gol agónico que le dio a la Selección el pase a los octavos de final.Varios países de esa región suelen alentar a la Argentina, y esta no fue la excepción.