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Informe: Leandro Fernández Vivas
Viviana se despertó con el estruendo. Rápidamente fue a la cocina, porque pensó que había sido una explosión por una fuga de gas. Su hija fue quien se asomó por la ventana y se dio cuenta lo que había pasado.
Viviana vive enfrente a las vías del tren. Cuando salió, vio que los pasajeros salían de los trenes que habían chocado (ver
Fue entonces cuando Viviana se acercó a las formaciones siniestradas. Entre los fierros retorcidos, pudo ver el pie y el brazo de un hombre ya sin vida. Consternada, dejó de mirar. Cuando regresó a su casa, la vereda estaba colmada de heridos. En la terraza había periodistas. En el baldío lindero a su hogar se instaló una carpa para atender a los heridos más leves.
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13 de junio de 2013