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Quisieron llevarse a su bebé y lo defendió a los tiros

Ocurrió en un barrio cerrado de Luján. "El otro delincuente huyó herido", dijeron a 24CON.
Jueves, 20 de mayo de 2010 a las 11:33

Según indicaron fuentes policiales, el hombre tomó esa determinación cuando vio que los delincuentes intentaron secuestrar a su hijo tras robar en el country donde éstos viven en Luján.

El hecho sucedió en la madrugada del jueves en el barrio privado "La Cañada Polo Club", ubicado en el cruce de las rutas 6 y 162, donde al menos dos delincuentes ingresaron fuertemente armados con el objetivo de "desvalijar" una casa.

Al momento del suceso, los ladrones intentaron secuestrar al hijo de tan solo un año de edad de un médico identificado como Hernán Cristian Freire y éste lo defendió a los tiros. Según la policía, el clínico disparó su revólver de 38 milímetros en dos oportunidades y le dio muerte a uno de los malvivientes al acestarle el fogonazo en la cabeza.

El ladrón muerto aún no fue identificado y "el cómplice huyó herido por otro balazo y se llevó $1000", confirmó a 24CON un miembro del destacamento de Open Door, fuerza que intervino en la causa. Además, la misma fuente aclaró: "Es la primera vez que esto sucede en el barrio".

Los delincuentes armados con al menos tres pistolas (una calibre 45, una 9 milímetros y una Bersa 380) ingresaron encapuchados al predio luego de saltar el alambrado perimetral.

Acto seguido, redujeron al médico, le exigieron dinero y éste no dudó en otorgárselo. Sin embargo, la suma no conformó a los delincuentes quienes procedieron a intentar llevarse a uno de los hijos del doctor (de uno y tres años), quienes se encontraban durmiendo en sus habitaciones. Fue allí cuando Freire prometió buscar más dinero en la habitación, pero en realidad tomó el revólver calibre 38 que guardaba debajo de la almohada y atacó a balazos a los delincuentes. El médico sorprendió a sus asaltantes con dos disparos, uno de los cuales impactó de lleno en la cabeza del malviviente, que ronda los 30 años.

La misma fuente explicó que si bien el cardiólogo aún no declaró formalmente en la causa, le dijo a la policía que "dormía con el arma debajo de la almohada por temor a un asalto como el que sufrió, siempre la tenía a mano".

20 de mayo de 2010

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