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Ituzaingó: Otro policía abatido por delincuentes

Leonardo Pastrana hubiera cumplido 40 años. Dejó cinco hijos. El ladrón le dio un balazo en la nuca antes de que el policía diera la voz de alto.
Jueves, 20 de agosto de 2009 a las 20:17

Leonardo Pastrana iba a cumplir 40 años el próximo lunes, vivía en Libertador con su mujer y sus 5 hijos, el mayor de ellos, de10 años. Además, era un buen amigo. Si bien escucharon la noticia y la imagen de Leonardo se les cruzó por la mente, sus allegados prefirieron eliminar el pensamiento de un plumazo. Pero, minutos más tarde la fotografía que difundió el ministerio de Seguridad bonaerense y que fue reflejada en todos los medios de comunicación los enfrentó a la realidad: Pastrana había sido abatido por delincuentes en un barrio de Ituzaingó Sur.


Cuando empezó el tiroteo, alrededor de las 14 horas, los vecinos se protegieron en el interior de sus casas, pero cuando el estrépito cesó, se animaron a salir y hallaron al uniformado tirado en la calle, boca arriba, agonizando. A los pocos minutos, falleció.

Cuando 24CON llegó al lugar, los cristales del patrullero que habían estallado con la balacera persistían en el medio de calle y los oficiales de la Departamental de Morón, la Policía Científica y Distrital de Ituzaingó continuaban examinando el lugar del hecho.

¿Cómo fue la persecución que finalizó con la muerte de Pastrana? Tres delincuentes sorprendieron a 10 empleados de una oficina de telefonía. Ingresaron a la vivienda, ubicada en Tordo y Espejo, con dos armas de grueso calibre, redujeron al personal y les robaron todo lo que llevaban encima, mientras otros dos esperaban en un Fiat Palio de color blanco, con vidrios polarizados.

Una vecina se dio cuenta de la maniobra y aviso al 911. Rápidamente, varios patrulleros, incluido el de Pastrana, llegaron al lugar y comenzó la persecución: los tres malvivientes se desesperaron y decidieron emprender la huida por los techos de las casas. A cuatro cuadras de distancia, en Aquino y Espejo, delincuentes y policías se verían las caras. Sentados en la vereda, dos de ellos, los estaban esperando. Antes de que pidieran identificarlos, le pegaron un tiro en la nuca a Pastrana. Inmediatamente, su compañero comenzó a disparar contra los ladrones y fue herido en la pierna.

La balacera se escuchó a varios metros a la redonda y asustó a gran parte del barrio, entre ellos, la Escuela Nº17, sita en la calle Villegas, que debió tomar medidas para proteger a los alumnos.
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