Por eso, creo que éste es momento de entrar, justo cuando la mayoría quiere salir. Es preferible vender más barato que no vender, y de paso aprovechar alguna oportunidad de compra o de negocio. Por otro lado, si bien las estadísticas marcan que en enero de este año se autorizó la mitad de las escrituras (7177), si se compara con enero de 2008 (11.118), el promedio de los tres primeros meses de 2009 (5275) es sutilmente superior al de 2008 (4783). Siempre las cosas dependen del prisma con el que se miran".
Oppel agrega: "Sin embargo, hay que destacar que hay menos consultas y sólo se vende lo que realmente está en un precio competitivo. Muchos compradores creen que más adelante podrán adquirir en mejores circunstancias y esperan. Yo creo que es un error, ya que cuando los precios están muy bajos muchas viviendas buenas no se venden. Lo importante no es comprar en el piso de precios, ya que comprando camino al piso, se tiene la tranquilidad no sólo de tener a salvo el dinero, ya que será la única manera de mantener su capacidad de compra, sino que seguramente cuando se revierta la tendencia valdrá más. Mientras tanto se disfruta o se obtiene una renta muy atractiva".
Ejemplifica: "Hace 19 años un muy buen departamento de un dormitorio en la mejor zona de Belgrano se pagó 40.000 dólares (Arcos al 1500, piso 8º), hoy cuesta no menos de US$ 120.000. Vale más el inmueble ¿El dólar vale menos? ¿O ambas?
Según Miguel Risso, titular de M. Risso: "El mercado inmobiliario se muestra incierto por la crisis actual, agravado por las próximas elecciones. El momento amerita que haya que analizar cada caso y bajar los valores según las zonas. Una medida es no esperar por ofertas muy por debajo del valor propuesto, porque le quita seriedad. Hay que destacar que una transacción inmobiliaria exige asesorar en temas impositivos, notariales y legales a cada una de las partes por las nuevas medidas que los organismos informan, así como reflejar con absoluta honestidad el real valor del mercado, por ser tan variable en los últimos meses".
Para el desarrollador Issel Kiperszmid, presidente de Dypsa: "Existe una importante demanda insatisfecha que no tiene acceso a la vivienda, además de que hay otro tipo de comprador, el del mercado premium, que quedará reducido en un futuro no muy lejano, ya que habrá menos proyectos de alta gama. A la vez hay que considerar que en la Argentina el mercado premium está acotado. Si se analiza con detenimiento, Puerto Madero tiene hoy 8000 habitantes.
Dentro de muy pocos años, cuando finalicen todas las obras, en el barrio más joven y cotizado de Buenos Aires habrá sólo 15.000 personas. Hay que entender que el mercado de Real Estate se mueve por capitales y el nuevo modelo de negocios que se viene es a través de los fondos de inversión. Los precios del segmento premium no bajarán y ante la falta de nuevas propuestas el mercado se achicará; las unidades en stock se sobrevaluarán".
Fuente: La Nacion