De este modo, también sufrió una fuerte caída el monto involucrado en las operaciones. Mientras que hace un año se habían movido $ 1.344 millones, en febrero último sólo se alcanzaron los $ 617.250, un retroceso del 54,1%.
Además de las reducciones en las cifras, hay otro dato que resalta: esta caída interanual es la más notoria de los últimos siete años. En febrero de 2002 se habían escriturado 1.557 inmuebles; y a partir de allí, salvo alguna excepción, los movimientos fueron ascendentes.
También se registró una caída en la cantidad de escrituras firmadas entre febrero y enero de este año, del 15,96%.
Siempre de acuerdo con el Colegio de Escribanos, si se compara el primer bimestre de 2008 con el mismo lapso de 2009, se obtiene un descenso del 47,65% (5.092 documentos contra 9.727). Si se miden los montos, la caída es del 46,15% ( $1.351 millones de este año contra los $ 2.510 millones de 2008).
Pero el marcado retroceso en las ventas no actúa como un reductor de precios de los inmuebles. Desde hace tiempo el ritmo de las ventas se desaceleró y, aunque los valores no crecen, lo cierto es que tampoco se desinflaron.
“Por el momento no se ve una situación de pánico, aunque sí se observa incertidumbre por parte de muchos compradores, que no saben adónde poner su dinero”, explicó a El Cronista Ricardo Vinelli, titular de Vinelli Propiedades.
En este contexto, el empresario da su visión de por qué, pese a la retracción de la demanda, los precios no bajan. “Para los propietarios que no tienen apuro por vender, la opción es poner el departamento en alquiler en lugar de sacárselo de encima por un precio que no los satisface. Lo retienen, y cuando el mercado mejore analizarán la situación”, afirmó Vinelli.
Jorge Toselli, al frente de JT Inmobiliaria, coincide con ese punto y agrega que los dueños que hoy están dispuestos a bajar sus pretensiones son sólo “los que precisan fondos”, por lo que están dispuestos a considerar descuentos de hasta el 10% en relación al precio publicado.
El escenario que por ahora –y al menos por un tiempo– está totalmente descartado es el de un incremento en la cotización de los inmuebles.
Los especialistas sostienen que se trataría de algo “completamente ilógico”, ya que “el mercado hoy no está en condiciones de absorber aumentos”.
“No creo que ocurra, pero si tenemos que pensar en movimientos, lo más lógico sería hablar de uno descendente”, precisó Vinelli.
Si bien los especialistas sostienen que no ven todavía que esto suceda, también comentan que todo dependerá de lo rápido que reaccione el mercado; si se demora más de la cuenta, ahí tal vez el panorama cambie
Fuete: Cronista.com