Desde hace ocho meses, Alberto y Pilar viven en un viejo Peugeot 504 que está estacionado a la sombra de los árboles en Mariano Moreno y Carlos Pellegrini, frente a la Municipalidad de Luján, sobre uno de los ángulos del Luján Tenis Club. Se las arreglan como pueden. Cocinan en una gomería, se asean en una estación de servicio y sobreviven con la venta de unos llaveros que les regala un amigo, según publica El Civismo.
En tanto, agradecen al director de ANSeS, Mauricio Molinero, porque les dio "40 pesos para comer" al tiempo que les entregó una tarjeta para que les entreguen mercadería en Desarrollo Humano. "Yo no le pido nada al gobierno porque nunca me dio ni me dará nada, pero que me den un terrenito que al rancho me lo levanto yo, porque me la rebusco. Tengo buen lomo para trabajar, no soy enfermo", dice de todos modos Alberto. Y agrega que en su momento desde la Municipalidad "me dieron un subsidio de 300 pesos durante los primeros meses para alquilar una casa pero con eso no puedo alquilar en ningún lado".
En el Peugeot sólo están "habitables" los asientos delanteros. En el resto del vehículo acumulan todas sus pertenencias y el baúl a duras penas logra cerrarse por la ropa de cama que hay acomodada en su interior.
"Yo voy con la verdad a cualquier lado. No tengo un mango y con 58 años no me dan laburo en ningún lado. Tengo amigos a los que les pido prestado para poder comer hasta que cobra mi señora. Acá no molesto a nadie", explica. Alberto y Pilar cuentan que vivieron en el barrio Ameghino ocupando una casa que había sido levantada en un terreno presuntamente "fiscal". Sin embargo, un día apareció el dueño y se tuvieron que ir a otro lugar, según afirman.
Desde el Peugeot fundido, el matrimonio cuenta que tienen hijos en la provincia de Corrientes pero que en la zona están solos. "De acá no nos sacan ni a gancho", asevera Alberto. Mientras Pilar se entretiene devolviéndole a los chicos las pelotitas que llegan desde el Luján Tenis Club, suele decirle a su marido: "Algún día alguien nos va sacar de acá para llevarnos a un terreno".
Desde la Dirección de Política Sociales de la Municipalidad conocen muy bien a Alberto Aguilera y a Pilar Ávalos. "Tienen domicilio en Moreno y vienen usurpando terrenos en General Rodríguez desde donde lo echaron. Acá se les dio de todo", dijo el funcionario Aldo Maisón, y agregó que los conoce hace seis años. Aguilera "es un sinvergüenza bárbaro, un mentiroso que no quiere laburar. Le conseguís un trabajo pero no va porque pone como excusa a su mujer que se hace la postrada; usurpó una casa pero me dijo que cuando vino de ver a sus hijos le habían tomado la casa, pero era mentira". Además señaló que el matrimonio percibe un plan social pero lo más grave, según Maisón, es que Aguilera "quiso abusar de unos chicos, por eso es persona no grata en Luján".
"Cuando estaba la protesta de Curtarsa iba porque tomaba mate y les comía las facturas a los trabajadores. Ahora, el gomero no sabe cómo sacárselo de encima. Acá le dábamos zapatillas todas semanas. Venía a pedirnos hasta que un día le pedimos que trajera las zapatillas viejas pero no vino más porque las vendía. Se la pasa pidiendo plata", contó.
08 de noviembre de 2011
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