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Mató a su sobrina de 12 años y lo encontraron rezando

El hombre la habría asesinado por no poder mantener una relación amorosa con ella. Tiene antecedentes por abuso y es sospechoso por el homicidio de otra menor.
Viernes, 29 de abril de 2011 a las 15:32
Una nena de 12 años fue asesinada a puñaladas en un campo de Ramallo por su tío abuelo, que habría cometido el crimen por no poder sostener en el tiempo una relación amorosa con ella. A horas de que se encontrara el cuerpo, detuvieron al acusado dentro de la basílica de Luján, donde estaba rezando.

Antes del arresto, concretado por detectives de las DDI de San Nicolás y Luján, Ramón Almirón, de 56 años, habría intentado suicidarse y dejó una carta, en la que revelaría el amor prohibido que mantenía con su sobrina, Priscila Schneider. Más allá de las sospechas y denuncias de abuso que pesaban sobre el hombre, la madre de la menor dejaba que se fuera con él durante varios días.

Valeria Sánchez, de 32 años, vio con vida por última vez a  su hija Priscila Schneider el jueves 21 de mayo, en su casa del Barrio Somisa de San Nicolás. Esa tarde, la nena armó un bolso y se fue con el padrino y tío de su mamá, Almirón, quien había pasado a buscarla como lo hacía habitualmente. El jefe Departamental de San Nicolás, comisario mayor Darío Ibáñez, indicó que “ya habían realizado varios viajes distintos por la provincia de Buenos Aires, a Capital Federal y también a Rosario”.

Hasta el sábado, la madre y la chica hablaban a diario, pero luego las comunicaciones se interrumpieron. Después, los celulares se cerraron o directamente los llamados dejaron de atenderse. Sin respuestas, la familia denunció el hecho en la comisaría segunda de San Nicolás por averiguación de paradero.

En la madrugada de ayer, jueves, la policía encontró el cadáver de la nena en el predio de una empresa de Ramallo, en las calles Jujuy y Oliva, donde estaba hacía por lo menos 48 horas. Según las primeras pericias, tenía dos heridas de arma blanca a la altura del hemitórax izquierdo. A su lado, también fue hallado su bolso.
 
Almirón tenía un pasado oscuro y perverso que no ocultaba. Según las fuentes, el hombre tenía dos causas penales: una por abuso simple y otra por abuso agravado. Además, había sido investigado por el homicidio de otra nena de 12 años, Débora, cometido en 2007.

Sin embargo, la familia de Almirón sostuvo que “es un buen tío, de máxima confianza y siempre le daban a la nena para que la cuide”.

Por su parte, el comisario general de la Zona Interior, Sergio Zudaire, detalló que “este hombre no tenía paradero fijo. Se mudaba a cada rato y tenía muchos posibles domicilios. Pudimos establecer que estaba viviendo en una habitación en el pueblo de Ramallo y que desde ahí se fueron a pasear sin rumbo fijo”.

Esa casa fue allanada por la policía y pertenecería a un amigo, de apellido Esquivel. “Es un cuartucho en el que hay un catre y una mesa. Nada más”, señalaron los investigadores, y agregaron que allí encontraron “una carta que quedó en poder del fiscal Jorge Leveratto (de la UFI 4 de San Nicolás) escrita de puño y letra por el hombre, donde trasmitía el deseo de que no quería vivir más y se dejaba entrever una relación amorosa entre la fallecida y él”.

Según se pudo reconstruir, Almirón fue internado el domingo por la noche en el Hospital de Ramallo con heridas de cuchillo en las muñecas, ingle y talones. Después, su hijo lo ayudó a trasladarse al Hospital San Felipe de San Nicolás pero, cuando al otro día fue a llevarle ropas nuevas –supuestamente sin saber qué había ocurrido–, Almirón ya estaba prófugo.

Ahora, lo encontraron en la basílica de Luján y ya quedó a disposición de la justicia.
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